Injertables

bases teóricas

GENERACIÓN DE ESPACIO PÚBLICO EXPERIMENTAL

Como objetivos globales, pretendemos que el taller sirva como punto de partida experimental de dos proyectos de investigación paralelos y complementarios. Por una parte, una hipotética estructura urbana de espacios públicos en barbecho, y por otra, el cambio en las prioridades de los mecanismos de creación y gestión del espacio público, para acercarlos a conceptos ligados a la polisensorialidad, la multifuncionalidad y la territorialización.

Estructura de espacios públicos en barbecho

Se propone repensar el concepto actual de construcción del espacio público para plantear, como red complementaria, el paso de la creación de lugares de carácter continuo en el tiempo, difíciles y costosos de llevar a cabo según las necesidades en tiempo real de la ciudadanía, a la creación de lugares o ideas virtuales del concepto lugar público que se desarrollen en el tiempo de manera discontinua y deslocalizada.

Esta estrategia propondría la creación de una estructura de espacio público en rotación que asegurase un volumen constante, adecuado a las necesidades de la ciudad, pero con una forma y localización variables en el tiempo según las transformaciones de la propia urbe. Asimismo, podría servir para solucionar la dotación de espacio público en las zonas de nuevos desarrollos urbanos, donde los déficits se perpetúan en el tiempo hasta que existe una masa crítica que rentabilice la inversión en espacio público de calidad. La ciudad tendría pues un código o software evolutivo que se retroalimentaría para mutar según sus propias transformaciones instantáneas.

Nuevos mecanismos de creación y gestión del espacio público

01 La ciudad es aprehensible esencialmente mediante procesos sensoriales, siendo la percepción asimilable al hecho de recibir una información y procesarla para convertirla en significado.

La vista es, para nosotros, la primera y, casi siempre, la única conexión con el espacio que nos rodea. Sin embargo, el hecho de que la vista exija atención, y el sonido, el olor y el tacto no, hace que estos sentidos sean los que conforman las realidades más potentes e intrascendentes a la par, pudiendo significar infinitas realidades diferentes para cada individuo y siendo a la vez interesantes e ignorables [música ambiente o entorno ambiental].

Por tanto, frente al tradicional espacio visual que nos convierte en observadores externos, se plantea la percepción del espacio urbano desde un enfoque de múltiple sensorialidad, convirtiendo los proyectos urbanos en soporte para las actividades y percepciones humanas para descubrir así su capacidad de atracción y experimentación, y conseguir una interacción arquitectura-individuo mucho más directa, que adquiera un carácter escenográfico y activador en los ciudadanos.

02 Los criterios de delimitación de lo público no derivan de su naturaleza jurídica, sino de las formas de apropiación y uso, es decir, el uso, el modo de habitar los espacios, es determinante del carácter público de éstos, ya que es el sujeto quien hace de la ciudad un espacio habitable.

El espacio no puede pues, ser disociado de las prácticas de la gente que lo usa. Así, un espacio que tiene unas dimensiones absolutas y relativas, con unos límites concretos, se convierte en un lugar si, y solamente si, los individuos le dan un sentido metafísicamente significante.

Es éste un espacio normalizado, definido a través de reglas y convenciones, en el que tanto las características físico-arquitectónicas como las normas de uso posibilitan a la vez que constriñen las actividades de los ciudadanos, actuando como dos parámetros que se definen mutuamente. Es por esto por lo que se plantea la posibilidad de crear espacios públicos capaces tanto de acomodar una gran diversidad de usos por sus características físicas, como de producir, por sus cualidades performativas, que las propias personas generen nuevos protocolos de relación con lo público.

03 El espacio construido juega un importante papel en la regulación de la privacidad, influyendo tanto en la interacción social como en la información que mostramos ante los demás y la que recibimos de ellos.

Uno de los instrumentos básicos para regular la privacidad es la demarcación de límites espaciales de actividad y control o, lo que es lo mismo, la conducta territorial, que viene a significar la conducta cuya característica es un tipo de identificación con un área determinada que indique la propiedad de una manera blanda y temporal, siendo la necesidad de un lugar que podamos considerar nuestro quizás innata y universal, aunque cada sociedad y cultura le da una gran diversidad de formas.

La relación que hay entre espacio y persona, el periodo de tiempo durante el que se ocupa el espacio y el significado personal que tenga el entorno acotado, conllevan una gran cantidad de efectos fisiológicos y psicológicos sobre las personas, por lo que consideramos un campo de investigación potencialmente muy productivo la posibilidad de enfrentarse al diseño de espacio público desde una perspectiva sensible a las apropiaciones blandas y temporales de una forma más sofisticada.

ESPECIES ARTIFICIALES

El carácter temporal de las acciones impondrá que las especies que poblarán el campus tendrán un origen artificial, reutilizable y/o reciclable, en relación con el momento y sociedad que vivimos, concienciada ya de los problemas del medio ambiente, proponiendo una vía de salida cultural para una parte de los deshechos que genera nuestro modo de vida y los sistemas productivos de los que se sirve.

CAMPOS DE AVENTURAS

Concepción el espacio público como un lugar de acontecimientos y aventuras para los usuarios, proponiendo sistemas espaciales que superen la actual hipertrofia y asepticismo que caracteriza a las zonas genéricas de esparcimiento para adultos y las transformen en espacios más evolucionados programáticamente.

MÁQUINAS SENSORIALES

Concepto de lugares que provoquen experiencias polisensoriales distorsionadoras de las percepciones de la gente, excesivamente centradas en el sentido visual, y capaces de generar reacciones no convencionales, así como fomentar la identificación y consiguiente apropiación o territorialización del espacio público por parte de los ciudadanos.