Deprecated: Assigning the return value of new by reference is deprecated in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-settings.php on line 472

Strict Standards: Declaration of Walker_Page::start_lvl() should be compatible with Walker::start_lvl(&$output) in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-includes/classes.php on line 594

Strict Standards: Declaration of Walker_Page::end_lvl() should be compatible with Walker::end_lvl(&$output) in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-includes/classes.php on line 594

Strict Standards: Declaration of Walker_Page::start_el() should be compatible with Walker::start_el(&$output) in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-includes/classes.php on line 594

Strict Standards: Declaration of Walker_Page::end_el() should be compatible with Walker::end_el(&$output) in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-includes/classes.php on line 594

Strict Standards: Declaration of Walker_PageDropdown::start_el() should be compatible with Walker::start_el(&$output) in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-includes/classes.php on line 611

Strict Standards: Declaration of Walker_Category::start_lvl() should be compatible with Walker::start_lvl(&$output) in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-includes/classes.php on line 705

Strict Standards: Declaration of Walker_Category::end_lvl() should be compatible with Walker::end_lvl(&$output) in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-includes/classes.php on line 705

Strict Standards: Declaration of Walker_Category::start_el() should be compatible with Walker::start_el(&$output) in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-includes/classes.php on line 705

Strict Standards: Declaration of Walker_Category::end_el() should be compatible with Walker::end_el(&$output) in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-includes/classes.php on line 705

Strict Standards: Declaration of Walker_CategoryDropdown::start_el() should be compatible with Walker::start_el(&$output) in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-includes/classes.php on line 728

Strict Standards: Redefining already defined constructor for class wpdb in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-includes/wp-db.php on line 306

Deprecated: Assigning the return value of new by reference is deprecated in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-includes/cache.php on line 103

Strict Standards: Redefining already defined constructor for class WP_Object_Cache in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-includes/cache.php on line 425

Deprecated: Assigning the return value of new by reference is deprecated in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-includes/query.php on line 21

Strict Standards: Redefining already defined constructor for class WP_Dependencies in /home/ergosfer/public_html/extraextra/wp-includes/class.wp-dependencies.php on line 15
¡extra! ¡extra! » Blog Archive » ¡extra! ¡extra! ¡YA ESTAMOS VIVIENDO EN LA CIUDAD DEL FUTURO!

¡extra! ¡extra! ¡YA ESTAMOS VIVIENDO EN LA CIUDAD DEL FUTURO!

[.pdf]

> La ciudad del futuro se parecerá bastante a la actual o, más bien, será la actual pero modificada, aumentada, mutilada, recosida, fragmentada… Las imágenes de la ciudad que planteaba Blade Runner, y que hasta ahora han sido “metaforizadas” de forma directa por el “mundo” arquitectónico, nos interesan más ahora que sabemos que no eran las buscadas por el equipo de dirección. Fue en la propia producción real de la película donde se fraguó un destino en el que las limitaciones económicas “prefirieron” un futuro creado a partir de unos decorados de la ciudad “antigua” y de escenarios de la propia ciudad existente, modificados por la “modernidad” futurible, más que recurrir únicamente a la tabula rasa de otros tipos de ciencia-ficción. Habría que reflexionar sobre si mientras la razón nos conduce a través de la biotecnología hacia un ser humano absurdamente genérico, la imposibilidad determinística de la realidad aún nos “protege” de una ciudad global también genérica.

> El futuro de la ciudad en el cine es una hipótesis debatida entre la completa desaparición de las ciudades y de la sociedad urbana; un concepto de realidad metropolitana que gira entre el caos, el desorden y la “suciedad”; un aumento exponencial de la capacidad de control individual ejercida por algún poder “central”; un mundo en el que nada cambia salvo una “evolución” positivista de la tecnología; los clásicos mitos catastrofistas asociados a la naturaleza “climática”, a la toma de conciencia de la tecnología o al universo desconocido; la “imparable” selección genética o la completa higienización de la vida. Mientras intentar describir y proyectar un mundo “feliz” nos parezca una soberana estupidez, algo nos dice que lo que podemos aportar como arquitectos-urbanistas es mantener con vida ciertas controversias en torno a pares irreconcialiables -sí convergentes por momentos- en un mundo, por así decirlo, “apetecible”: desorden-control, limpieza-suciedad, tecnología-“primitivismo”, físico-virtual, genérico-singular, proyecto-imprevisibilidad, o racional-absurdo… no pueden ser considerados problemas a solucionar a través de la ciudad, sino “pequeñas” conquistas del ser humano que precisamente la ciudad debe aumentar y conservar.

> Dos simples características psicológicas de nuestras sociedades nos pueden ayudar a comprender algunas de las derivas urbanas que sentimos como propias de ”nuestro tiempo”: por una parte, el completo rechazo del sufrimiento y la consiguiente necesidad de ser feliz a toda costa, que no hay que poner mucha imaginación para relacionarla con ese consenso ficticio y “estabilizador” que se propone como realidad política para la ciudad, y que acaba derivando en intervenciones que no tienen en cuenta la diversidad social y política de los ciudadanos; y por otra parte, la obsesión por desviar las problemáticas hacia otros “personajes”, como precisamente, los psicólogos; que tampoco parece descabellado relacionar con la constante culpabilización del otro ante cualquier tipo de “problemática” urbana; y no nos referimos aquí solamente a los políticos, empresarios o urbanistas, sino muy explícitamente a unos ciudadanos que siempre reclamamos más poder de decisión que de acción. Además, ambas características están relacionadas con otras muchas realidades cotidianas: desde el auge de las políticas del miedo y la seguridad tan en boga en la actualidad, que derivan en segregación, videovigilancia, seguridad privada, etc., hasta el cinismo con el que intentamos navegar entre personas, instituciones y conceptos en los que desde luego no creemos como ciudadanos, pero ante los que sólo nos confrontamos como arquitectos de “superficies” o como urbanistas del “consenso”.

> Como pensamos que estas derivas son “sólo” una cultura más entre otras muchas que habitan la ciudad, creemos que el urbanismo será en muchos momentos algo más similar a la “guerrilla urbana” (1) de la que habla José María Ezquiaga, que a las ideas totalizadoras de los urbanistas “modernos”, evidentemente. El territorio, el planeta, ya no será nunca más vacío. Ahora lo vacío ya sólo lo es en relación a un lleno que casi siempre es o puede ser presente; con lo que así, el concepto ya se refiere de forma fundamental a sus bordes y a lo que lo hace ser denominado vacío. En estas circunstancias, la urbanidad que desplegamos en el territorio siempre se encuentra con una realidad definida, ya sea de forma local o global. Es simple, aunque hoy en día se sigan produciendo proyectos para nuevas ciudades en territorios descritos como vacíos, aunque parezca que ahora el petróleo sí puede pagar la factura de estos modelos urbanísticos, y aunque su valor como “experimentos” impida su completa “aniquilación” argumental, los modelos “abstractos”, incapaces de confrontarse a la ciudad existente [y aquí incluimos también a los sistemas de planificación urbanística convencionales, a los rígidos mecanismos de “clasificación” de la propiedad, a los concursos de arquitectura donde no se requiere contestar a ningún por qué, o a los espacios públicos no territorializables…], deberían olvidar su ingenua pureza y reconfigurarse en modelos capaces de sacar “algo” más de una ciudad ampliada cuyo plano ya no refleja la mayor parte de la información que necesitamos como urbanistas.

> En el momento en el que por fin parecemos comprender la prioridad de pensar y actuar en la propia ciudad existente, nos encontramos con las dudas impertinentes de si es para construir la “no-ciudad”, para rescatar a la antigua, para crear otros “interiores” para la existente o para actuar sobre alguna de sus capas, flujos o redes específicas. Dudas, que si nos atenemos a esta “nueva” importancia de la ciudad como lugar central del pensamiento contemporáneo, deberían pasar a un segundo plano e “instigarnos” sencillamente a cambiar los mecanismos de valorización cualitativa de la “urbanidad”, y a reconocer la necesidad de incluir en las ecuaciones de nuestros proyectos otros parámetros que hasta ahora pasaban desapercibidos; y todo esto, ya sea desde un plano de gestión urbana de infraestructuras, desde una perspectiva sociológica de visibilización de los conflictos, desde un punto de vista estrictamente constructivo, o a través de la práctica urbanística…; lo único relevante es que cualquier ampliación de las posibilidades individuales para la vida social, de simplemente ver a los otros, es una acción en contra de la mentira y a favor de una democracia más humana, que si por ahora no se ha conceptualizado como “causa” común es únicamente debido a divisiones profesionales sin mayor importancia histórica.

[ iago carro / ergosfera ]

[1] EZQUIAGA, José María; intervención en la reunión de expertos “Buenas Noticias en torno al Urbanismo” organizado por el Institut d’arquitectura avançada de Catalunya, Barcelona, marzo de 2007

Leave a Reply