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ERGOSFERA

Y MAÑANA MÁS… (aunque la urbanista Aurelia Rey no haya estudiado en la ETSAC ni esté colegiada en el COAG)

aurelia-ciudad-mundo

Los intentos de desahucio de Aurelia Rey que se están produciendo estos días en el número 9 de la calle Padre Feijóo de A Coruña son un acontecimiento perfectamente consecuente con un sistema urbanístico-inmobiliario injusto, pero asumido como inevitable por buena parte de la opinión pública.

Esta vez no se trata de la estafa hipotecaria común (promovida por las políticas estatales de fomento de la propiedad y el endeudamiento ciudadano como única forma de acceso a la vivienda) que hoy dominan el debate público por la incontrolable difusión de imágenes bochornosas de desahucios y suicidios relacionados con la cuestión. En este caso, hablamos de un proceso de gentrificación y mobbing inmobiliario, es decir, de la utilización de la ingeniería legal más sofisticada para llevar a cabo una operación urbanística de primer orden: la sustitución de una población precaria y normalmente envejecida por otra más afortunada en la ruleta de distribución de rentas, formada por colectivos más jóvenes, probablemente más guapos y “creativos”, y seguramente más consumidores, es decir, buenos ciudadanos.

En términos urbanísticos (y aunque comienza a fraguarse mucho antes), el contexto de este desahucio tiene un punto de inflexión en la creación de una nueva centralidad comercial a nivel metropolitano en el barrio donde vive Aurelia desde hace 34 años. Un ámbito que, a través de la reconstrucción del mercado municipal de la Plaza de Lugo, se inserta en un rápido proceso de reconversión en un “centro comercial abierto” capaz de atraer a las principales marcas transnacionales, en este caso, a todos los contenedores-Inditex y alguna otra empresa global como Fnac. Un proceso que, junto con la construcción de media docena de nuevos centros comerciales en el área metropolitana, ha terminado por desplazar la centralidad comercial desde la Pescadería (Calle Real, San Andrés, etc.) hacia este primer ensanche de la ciudad.

A partir de este momento (2006), la presión sobre la zona se dispara de forma “natural”, produciendo una revalorización inmobiliaria del ámbito culminada hace unos meses con el anuncio de la compra de la mayoría de los bajos comerciales de la calle Compostela por Inditex, con el objetivo de continuar el proceso de transformación del barrio en infraestructura comercial de gran escala, ahora ya como aventura capitalista comandada por un conglomerado empresarial cuyo máximo accionista es el supuesto tercer ciudadano más rico del mundo (y vecino de la ciudad).

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Este plano es un documento en proceso y por lo tanto incompleto. Si sólo están representados los locales comerciales de Inditex es por su capacidad sintética y por una cuestión de prioridad (por su condición de “negocios locomotora” capaces por sí solos de determinar la viabilidad de un centro comercial o transformar la vida urbana de un barrio).

En este contexto, los intentos de desahucio de Aurelia no son más que una consecuencia de un sistema en el que las plusvalías generadas por la actividad urbanística pública (en este caso, la reconstrucción de un mercado municipal y la creación de una plaza peatonal rodeada de bajos comerciales -gracias al soterramiento del tráfico rodado-) son capturadas en exclusividad por los propietarios del suelo, y no por el común de la ciudadanía, que somos quienes en realidad las producimos a través de las inversiones realizadas por las instituciones públicas.

A partir de ahí, diferentes estrategias legales nacidas, sobre todo, a raíz de normativas como la “Ley de medidas de fomento y agilización procesal del alquiler y de la eficiencia energética de los edificios” o la “Ley de medidas de agilización procesal” (eufemismo del conocido “desahucio express”) aprobadas por el PSOE en 2009 y 2011, se convierten en instrumentos facilitadores del acoso a la población indeseable desde el punto de vista de la maximización de los beneficios para los arrendadores.

Una cuestión apoyada además en discursos confusos como el de las llamadas “rentas antiguas”, que, por ejemplo en este caso (126 €), supone más del tercio recomendado de los 356 € que cobra la inquilina como pensión, por lo que no sólo no se trata una renta antigua, sino que es demasiado alta para una persona que no se acaba de mudar a una vivienda “por encima de sus posibilidades”, sino que lleva residiendo en ella desde hace más de tres décadas.

La supuesta injusticia con los arrendadores que esgrime la doctrina capitalista ante estas situaciones se basa en el supuesto de que los precios de los alquileres los debe fijar únicamente el fluctuante valor del suelo, y no las capacidades económicas de los inquilinos ya establecidos en un lugar. Una cuestión que, al ser primordial para la “sostenibilidad” de un mercado tan especulativo como el inmobiliario, ha sido introducida en el aparataje legal correspondiente hasta el punto de dejar en manos de las administraciones públicas la responsabilidad exclusiva de proveer de alojamientos a precios sociales para la población precaria. Y esto es algo que tiene importantes consecuencias para la ciudad, dado que el sistema de consecución de suelo público con el que funcionamos en la actualidad (basado principalmente en el “crecer para conseguir” y, por lo tanto, ligado a las grandes operaciones en suelos urbanizables en los bordes urbanos) nos lleva a que estas poblaciones puedan ser expulsadas a la periferia cada vez que el mercado decida transformar un determinado barrio como proyecto empresarial urbano.

La conclusión que desde el urbanismo se puede sacar de este fenómeno parte de un principio muy claro: el patrimonio urbano no está formado únicamente por objetos o espacios, sino también por formas de vida que cultural y técnicamente aportan valor a la ciudad. Por lo tanto, el desahucio de Aurelia no es un tema desvinculado de la urbanística al que sólo podemos atender como ciudadanos indignados. El urbanismo tiene suficientes argumentos técnicos para demostrar la importancia del fomento y la conservación de las formas de vida como la que representa esta ciudadana:

1) Aurelia no es sólo un individuo, sino parte de una red de relaciones sociales tejidas en un barrio durante décadas: eliminar una pieza implica consecuentemente el debilitamiento de la estructura de la que forma parte.

2) Aurelia no es sólo una anciana más en un gueto gerontológico, sino parte una fauna humana diversificada compuesta por elementos asimilables tanto a lo local como a lo global: sus movimientos cotidianos (que no son los del garaje al centro de trabajo periférico como el de muchos de sus vecinos) aportan una necesaria diversidad (inclusiva) entre los nuevos yuppies que abarrotan las vinotecas cool, o entre los modernos con bolsas de tesoros recién adquiridos en Fnac o Zara.

3) Aurelia no es sólo una diferencia genérica y pasiva entre otras, sino una que forma parte de una máquina de resistencia inconsciente hacia el proyecto capitalista (no democrático) con el que se diseña el futuro de un determinado barrio de la ciudad. Esa cualidad de pieza natural, no vinculada a la reflexión sino a la acción vital disidente, la convierte en relevante casi como forma de urbanismo en sí misma, es decir, como cualquier otro instrumento urbanístico con el que influenciamos el devenir urbano derivado de las lógicas dominantes y problemáticas del Estado y el Mercado.

Estos motivos son más que suficientes para que los urbanistas tengamos algo que opinar al respecto, incluso sin entrar en cuestiones como la indignidad social que representa la expulsión de una anciana del barrio donde quiere y puede seguir viviendo, o como la lucha porque el derecho a la vivienda digna de la que hablan la Constitución Española (art.47) o la Declaración Universal de los Derechos Humanos (art.25) se haga efectivo más allá de las palabras.

Por cierto, para los representantes del COAG y la ETSAC que tanto claman últimamente por la dignificación de la profesión y su acercamiento a la sociedad: mañana es otro día. Y las formas de vida patrimoniales de muchos barrios de la ciudad seguirán necesitando nuestro apoyo (en forma de argumentos técnicos hechos públicos) una jornada más…

MAÑANA MIÉRCOLES 20
DESDE LA 08:00 H
EN LA CALLE PADRE FEIJÓO Nº9
(A CORUÑA)…

14 comentarios

14 comentarios

  1. xiao February 20th, 2013 13:59

    Efectivamente as institucións deberan posicionarse claramente en temas que lles atinxen e afectan dunha maneira tan grave á sociedade.
    Non podemos olvidar que estas institucións das que falades (COAG, ETSAC) están formadas por persoas, e no caso do COAG (do que últimamente tanto falamos) moitas desas persoas están moito máis interesadas por intereses particulares que polo ben común.

    Eu négome a deixar de lado unha institución, á que pertenzo por imperativo legal. Canta máis xente demostre dentro do colectivo unha postura crítica e concienciada coa sociedade, máis fácil será utilizar o COAG para conseguir revertir o que está a suceder.

    Grazas polo artigo

  2. Fer February 20th, 2013 15:38

    Este asunto de Aurelia lémbrame moito, salvando as diferencias, á peli de 2007 “ChuecaTown” onde o dono dunha inmobiliaria adícase a asasinar anciás (seica en aluguer de renta antiga, como Aurelia) para convertir o barrio no gueto de luxo perfecto para gays ricos, guapos e musculados. A peli non era moi boa, pero acertaba, nos albores do pinchazo inmobiliario, en retratar a barbarie da “dictadura dos mercados” que agora fai estragos nos cada vez máis febles tecidos sociais da nosa cidade

    http://www.filmaffinity.com/es/film330535.html

  3. Damián February 20th, 2013 21:40

    Análise moi lúcida, rapaces.

    Ides á raíz, ás causas estruturais; contrasta coas habituais visións que se limitan ós aspectos visibles.
    E ademáis poñendo sobre o papel a responsabilidade do distintos axentes, activos e pasivos.

    Un saúdo

  4. [...] Ergosfera analisa o contexto urbanístico do despejo de Aurelia ergosfera.org/blog/?p=3461  por beto hai 2 segundos [...]

  5. observer February 21st, 2013 12:15

    La lógica de estos procesos supongo que responde a lo que PP.CC llama “capitalismo popular”: la creencia, por parte de los que han invertido en la compra de un inmueble, de que tienen ante todo una inversión crematística que multiplica su valor espontaneamente. Lo que no se ha explicado al ciudadano es que toda inversión que genere ingresos sin necesidad de trabajar, es a costa de vampirizar el valor del trabajo ajeno: lo que alguien gana en bolsa, por ejemplo, es necesariamente a costa de lo que otro pierde (pues el capital no prolifera por sí mismo, hay que crearlo, y lo que uno obtiene sin hacer nada es por fuerza un robo a la plusvalía generada por otros agentes). El capitalismo tiene una mecánica muy clara sobre cómo es el reparto de valor: la ley de la oferta y la demanda, como una subasta. Es una lógica de muy difícil resolución a no ser que se opte o bien por la socialización absoluta del suelo, o bien por una política fiscal muy muy gravosa para con los propietarios de suelo fuertemente revalorizado. Lo que este asunto demuestra es que en algún momento la ciudadanía perdió el norte de lo que estaba pasando, cegada por una parte por la espernza de que el inmueble propio se revalorice al alza, pero por otra manteniendo la accesibilidad a la vivienda para todos aquellos excluídos a ella. La única solución posible es IMHO legislativa, y ello pasa por la presión popular: como bien aclarais en el texto, el asunto de fondo no es únicamente el de los desahucios, sino el esquema general de distribución de plusvalías. Se puede!

  6. ch February 21st, 2013 14:40

    ordenanzas básicas que rompan la cadena que conduce a la gentrificación de centros históricos, se me ocurre una primera en relación a la superficie máxima permitida para bajos comerciales, apelando al respeto de crujías históricas, por ejemplo, encontrar medidas disuasorias desde dentro y con anticipación, con las armas del burócrata.

  7. iago February 21st, 2013 16:58

    Xiao, Fer, Damián, observer, ch… gracias a tod@s por comentar!
    menudos días que llevamos y que nos esperan con este temita! justo ahora encontré esta otra reflexión de Ramón López de Lucio a propósito de un “gentrificatour” organizado por Todo por la Praxis en Madrid (http://www.paisajetransversal.org/2013/02/luces-y-sombras-de-la-gentrificacion.html?m=1)…
    está claro que el tema no es nada fácil de encarar, pero de lo que estoy convencido es de que los técnicos podemos aportar mucho en el proceso de presión popular… hay que inundar el ambiente con argumentaciones “científicas” que permitan imaginar cambios legislativos no delimitados únicamente por las lógicas capitalistas (con lo difícil que puede ser esto en casos como el que nos ocupa, donde como explica observer son los propios ciudadanos propietarios los que desean que estas lógicas pervivan)…
    y nada, a ver “ChuecaTown” fijo y mañana más!

  8. as contas claras... February 21st, 2013 18:05

    debería exigirse a los pingües propietarios,con carácter retroactivo, que paguen a nuestra hacienda lo correspondiente a los 39 años que llevan sin aportar ni un sano euro-peseta por su negocio inmobiliario…

  9. Ubaldo February 21st, 2013 19:15

    Non se pode falar máis claro. A ver se deixan de ver malos modos para cos propietarios…

  10. bsrvr February 21st, 2013 21:40

    Ojo porque una de las grandes cuestiones de fondo es la edad de Aurelia en relación al problema general de los desahucios: ¿el caso hubiese alcanzado el mismo éxito icónico si se tratase de una chica de 25 años recién llegada al barrio y desahuciada por los mismos motivos? ¿se trataría en ese caso de una casuística diferente? En el caso Aurelia el problema del desahucio está mixtificado con el de la gentrificación, que operan con lógicas diferentes: una cosa es la defensa de las formas de vida consolidadas y las formas urbanas que les sirven de expresión territorial, y otro el de la ley que establece los casos generales en los que un inquilino puede ser echado de su casa.

  11. placido February 22nd, 2013 01:02

    Ergosfera é a parte máis lúcida deste burato negro no que sobrevivimos!

  12. [...] «O contexto urbanístico-inmobiliario de Aurelia» Ergosfera Martes 22/02/2013 13:00h r/Padre Feijoo 9 Share this:TwitterFacebookLike this:Like Cargando… [...]

  13. Belén February 22nd, 2013 21:35

    Os recuerdo que ya el Duque de Lerma, valido de Felipe III y conocido como “EL MAYOR LADRÓN DE ESPAÑA”, trasladó la corte a Valladolid,donde tenía numerosas posesiones, dejando en la ruina al pueblo de Madrid, y forzándolo a vender barato. Así las cosas, se hizo a precio de ganga con la mayor parte del suelo madrileño, y una vez en su poder ¿sabéis qué hizo?, pues volver a trasladar la corte a Madrid. Lo de despoblar el centro, tiene su miga, y aquí la historia no se acaba. ¿A qué os suena?

  14. [...] de investigación y acción urbanística desde A Coruña, denunció por aquel entonces en un artículo firmado por Iago Carro, que en términos urbanísticos, y aunque comienza a fraguarse mucho antes [...]