site
ERGOSFERA

archivos de la categoría < TEXTOS >

La degradación como ambiente de falta de competencia. El gran descampado de Benidorm / Aportación para la revista Cactus Nº14

Pequeño texto y fotografía aportados para el número 14 de la revista Cactus, en el que hay una sección dedicada al 4º Festival UrbanBAT (Bilbao, 19-21 de noviembre). La revista se puede consultar al completo aquí y cuenta con colaboraciones de UrbanBAT, LaFábrika detodalavida, LaCol, Íñigo Varona y Atelier d’Architecture Autogérée.

benidorm_20-06-2014_web

Fotografía: Partida Armanello, Benidorm / 20-06-2014 / Ergosfera


La degradación como ambiente de falta de competencia.
El gran descampado de Benidorm.

Vivir. Hogar a la intemperie de personas sin techo. Antiguas viviendas con huerta, ahora okupadas por nuevos inquilinos. Deshacerse de cosas. Vertedero disperso, escombreras de todo tipo de materiales (¿parte del proceso continuo de renovación hotelera?). Lugar de abandono y posterior reproducción de cerdos vietnamitas. Estar. Fiestas y reuniones juveniles. Sexo casual y/o clandestino (mucho). Lugar de paso de camino a las discotecas y afters de la avenida de la Comunitat Valenciana. Comunicar. Grafitis en las ruinas y bordes perimetrales. Naturaleza. Biodiversidad no planificada. Barranc de Lliriet. Riqueza formal de la micro-topografía. Economías. Mercadillo de miércoles y domingos (legal). Prostitución (alegal). Venta de drogas: cocaína y heroína (ilegal). Memoria. Trazas catastrales conservadas. Muros. Arquitecturas. Condones, calzoncillos, bragas, sujetadores, colchones, botellas, colillas.

La Partida Armanello o el gran descampado de Benidorm acoge lo que no tiene lugar ni en “la única que merecía ser habitada” de entre las ciudades construidas en el siglo XX. Está en contacto con la densidad y la continua actividad urbana, y sin embargo, es un ambiente sin competencia del mundo formal, un ecosistema prácticamente autogestionado por sus habitantes. Para lo bueno y para lo malo.

El abandono y la degradación son componentes fundamentales de esta forma de urbanidad. Las sospechas de corrupción y la paralización del infame plan urbanístico del magnate local de turno para su reconversión verde, son más contingentes, pero igual de consustanciales en términos prácticos. Es importante haber empezado a reconocer y valorar las alterotopías. Pero igual de importante es averiguar qué podemos hacer para mantener y reproducir cualidades urbanísticas tan maravillosas y necesarias como absolutamente contradictorias con la opinión pública y el sentido común.

* Pensamiento de Henri Lefebvre citado por José Miguel Iribas en “Aprendiendo de Benidorm” (Arquitectura Viva, Nº117).

sin comentarios

CHALÉS-SOBRE-ESPACIOS-PRODUCTIVOS, aportación para Bartlebooth 4: “Las virtudes”

chales_sobre_espacios_productivos

[ PDF / 21 MB ]


Ya está publicado el cuarto número de Bartlebooth: “Las virtudes”, un auténtico librazo en el que colaboramos con un pequeño avance de un trabajo sobre una nueva tipología arquitectónica que habita en las carreteras-calle gallegas: los chalés sobre espacios productivos.

* Se puede descargar la versión original y en color del documento aquí: [PDF/21MB].

** Todo esto proviene del post: Marmolería-Casa en la N-VI (Outeiro de Rei, Lugo).

sin comentarios

Debajo del puente. Introducción a los secretos de lo genérico para producir condiciones urbanas deseables

debajo-del-puente_web

Debajo del puente. 4 casos en China (1/2/3/4).

Dejamos por aquí un artículo en el que se empiezan a describir los componentes de la máquina “debajo del puente” a partir de su condición de espacio genérico y al margen del proyecto arquitectónico.

Se trata de un proyecto de investigación académico, con las limitaciones que esto implica, y aún en una fase muy inicial, aunque parte de un trabajo comenzado hace unos años con un formato diferente.

Este artículo fue presentado en el I Congreso Internacional en Arquitectura y Crítica “critic|all” (Madrid, 12-14 de junio de 2014), en el que se expusieron muchos otros trabajos de interés que pueden ser consultados en las actas digitales del evento.

Debajo del puente.
Introducción a los secretos de lo genérico
para producir condiciones urbanas deseables
[PDF: 1.32MB]

Comments are off for this post

Los inicios de la máquina urbanística “Centro Comercial” en A Coruña, en BARTLEBOOTH MAG Nº1 (LOS INICIOS)

HISTORIA_CC

Dejamos por aquí el enlace al primer número de Bartlebooth Mag, una nueva publicación editada por compañer@s de la escuela, a la que contribuimos con un pequeño documento que no es más que la remaquetación de un gif elaborado ya hace mucho tiempo, pero que se había quedado en algún ordenador sin ver la luz, hasta que llega una ocasión como ésta (el número se titula “Los inicios”) en la que pudimos encontrarle algún sentido…

Se trata de una síntesis de los elementos básicos que componían la máquina urbanística “centro comercial” en su primer contacto con A Coruña en 1985…

Enhorabuena a l@s editores de Bartlebooth Mag, por la iniciativa y por el formato propuesto, y gracias por contar con nosotros!

los_inicios

Comments are off for this post

Y MAÑANA MÁS… (aunque la urbanista Aurelia Rey no haya estudiado en la ETSAC ni esté colegiada en el COAG)

aurelia-ciudad-mundo

Los intentos de desahucio de Aurelia Rey que se están produciendo estos días en el número 9 de la calle Padre Feijóo de A Coruña son un acontecimiento perfectamente consecuente con un sistema urbanístico-inmobiliario injusto, pero asumido como inevitable por buena parte de la opinión pública.

Esta vez no se trata de la estafa hipotecaria común (promovida por las políticas estatales de fomento de la propiedad y el endeudamiento ciudadano como única forma de acceso a la vivienda) que hoy dominan el debate público por la incontrolable difusión de imágenes bochornosas de desahucios y suicidios relacionados con la cuestión. En este caso, hablamos de un proceso de gentrificación y mobbing inmobiliario, es decir, de la utilización de la ingeniería legal más sofisticada para llevar a cabo una operación urbanística de primer orden: la sustitución de una población precaria y normalmente envejecida por otra más afortunada en la ruleta de distribución de rentas, formada por colectivos más jóvenes, probablemente más guapos y “creativos”, y seguramente más consumidores, es decir, buenos ciudadanos.

En términos urbanísticos (y aunque comienza a fraguarse mucho antes), el contexto de este desahucio tiene un punto de inflexión en la creación de una nueva centralidad comercial a nivel metropolitano en el barrio donde vive Aurelia desde hace 34 años. Un ámbito que, a través de la reconstrucción del mercado municipal de la Plaza de Lugo, se inserta en un rápido proceso de reconversión en un “centro comercial abierto” capaz de atraer a las principales marcas transnacionales, en este caso, a todos los contenedores-Inditex y alguna otra empresa global como Fnac. Un proceso que, junto con la construcción de media docena de nuevos centros comerciales en el área metropolitana, ha terminado por desplazar la centralidad comercial desde la Pescadería (Calle Real, San Andrés, etc.) hacia este primer ensanche de la ciudad.

A partir de este momento (2006), la presión sobre la zona se dispara de forma “natural”, produciendo una revalorización inmobiliaria del ámbito culminada hace unos meses con el anuncio de la compra de la mayoría de los bajos comerciales de la calle Compostela por Inditex, con el objetivo de continuar el proceso de transformación del barrio en infraestructura comercial de gran escala, ahora ya como aventura capitalista comandada por un conglomerado empresarial cuyo máximo accionista es el supuesto tercer ciudadano más rico del mundo (y vecino de la ciudad).

contexto-aurelia

Este plano es un documento en proceso y por lo tanto incompleto. Si sólo están representados los locales comerciales de Inditex es por su capacidad sintética y por una cuestión de prioridad (por su condición de “negocios locomotora” capaces por sí solos de determinar la viabilidad de un centro comercial o transformar la vida urbana de un barrio).

En este contexto, los intentos de desahucio de Aurelia no son más que una consecuencia de un sistema en el que las plusvalías generadas por la actividad urbanística pública (en este caso, la reconstrucción de un mercado municipal y la creación de una plaza peatonal rodeada de bajos comerciales -gracias al soterramiento del tráfico rodado-) son capturadas en exclusividad por los propietarios del suelo, y no por el común de la ciudadanía, que somos quienes en realidad las producimos a través de las inversiones realizadas por las instituciones públicas.

A partir de ahí, diferentes estrategias legales nacidas, sobre todo, a raíz de normativas como la “Ley de medidas de fomento y agilización procesal del alquiler y de la eficiencia energética de los edificios” o la “Ley de medidas de agilización procesal” (eufemismo del conocido “desahucio express”) aprobadas por el PSOE en 2009 y 2011, se convierten en instrumentos facilitadores del acoso a la población indeseable desde el punto de vista de la maximización de los beneficios para los arrendadores.

Una cuestión apoyada además en discursos confusos como el de las llamadas “rentas antiguas”, que, por ejemplo en este caso (126 €), supone más del tercio recomendado de los 356 € que cobra la inquilina como pensión, por lo que no sólo no se trata una renta antigua, sino que es demasiado alta para una persona que no se acaba de mudar a una vivienda “por encima de sus posibilidades”, sino que lleva residiendo en ella desde hace más de tres décadas.

La supuesta injusticia con los arrendadores que esgrime la doctrina capitalista ante estas situaciones se basa en el supuesto de que los precios de los alquileres los debe fijar únicamente el fluctuante valor del suelo, y no las capacidades económicas de los inquilinos ya establecidos en un lugar. Una cuestión que, al ser primordial para la “sostenibilidad” de un mercado tan especulativo como el inmobiliario, ha sido introducida en el aparataje legal correspondiente hasta el punto de dejar en manos de las administraciones públicas la responsabilidad exclusiva de proveer de alojamientos a precios sociales para la población precaria. Y esto es algo que tiene importantes consecuencias para la ciudad, dado que el sistema de consecución de suelo público con el que funcionamos en la actualidad (basado principalmente en el “crecer para conseguir” y, por lo tanto, ligado a las grandes operaciones en suelos urbanizables en los bordes urbanos) nos lleva a que estas poblaciones puedan ser expulsadas a la periferia cada vez que el mercado decida transformar un determinado barrio como proyecto empresarial urbano.

La conclusión que desde el urbanismo se puede sacar de este fenómeno parte de un principio muy claro: el patrimonio urbano no está formado únicamente por objetos o espacios, sino también por formas de vida que cultural y técnicamente aportan valor a la ciudad. Por lo tanto, el desahucio de Aurelia no es un tema desvinculado de la urbanística al que sólo podemos atender como ciudadanos indignados. El urbanismo tiene suficientes argumentos técnicos para demostrar la importancia del fomento y la conservación de las formas de vida como la que representa esta ciudadana:

1) Aurelia no es sólo un individuo, sino parte de una red de relaciones sociales tejidas en un barrio durante décadas: eliminar una pieza implica consecuentemente el debilitamiento de la estructura de la que forma parte.

2) Aurelia no es sólo una anciana más en un gueto gerontológico, sino parte una fauna humana diversificada compuesta por elementos asimilables tanto a lo local como a lo global: sus movimientos cotidianos (que no son los del garaje al centro de trabajo periférico como el de muchos de sus vecinos) aportan una necesaria diversidad (inclusiva) entre los nuevos yuppies que abarrotan las vinotecas cool, o entre los modernos con bolsas de tesoros recién adquiridos en Fnac o Zara.

3) Aurelia no es sólo una diferencia genérica y pasiva entre otras, sino una que forma parte de una máquina de resistencia inconsciente hacia el proyecto capitalista (no democrático) con el que se diseña el futuro de un determinado barrio de la ciudad. Esa cualidad de pieza natural, no vinculada a la reflexión sino a la acción vital disidente, la convierte en relevante casi como forma de urbanismo en sí misma, es decir, como cualquier otro instrumento urbanístico con el que influenciamos el devenir urbano derivado de las lógicas dominantes y problemáticas del Estado y el Mercado.

Estos motivos son más que suficientes para que los urbanistas tengamos algo que opinar al respecto, incluso sin entrar en cuestiones como la indignidad social que representa la expulsión de una anciana del barrio donde quiere y puede seguir viviendo, o como la lucha porque el derecho a la vivienda digna de la que hablan la Constitución Española (art.47) o la Declaración Universal de los Derechos Humanos (art.25) se haga efectivo más allá de las palabras.

Por cierto, para los representantes del COAG y la ETSAC que tanto claman últimamente por la dignificación de la profesión y su acercamiento a la sociedad: mañana es otro día. Y las formas de vida patrimoniales de muchos barrios de la ciudad seguirán necesitando nuestro apoyo (en forma de argumentos técnicos hechos públicos) una jornada más…

MAÑANA MIÉRCOLES 20
DESDE LA 08:00 H
EN LA CALLE PADRE FEIJÓO Nº9
(A CORUÑA)…

14 comentarios

Arquitectura Viva / Arquitectura Muerta

arquitectura-viva-muerta

Una sensación profundamente extraña. Eso es lo que queda tras ver el nuevo número de la revista Arquitectura Viva dedicado a los “colectivos españoles”. Extraña, aunque muy cercana al sentimiento de derrota inesperada o, más bien, a la simple sospecha de que si estamos ahí es porque nuestro trabajo tiende a significar nada.

El cabreo que pillamos tras comprobar que nuestro mini-texto de presentación había sido modificado (pareciendo aún más absurdo que el original…), en realidad, era sólo una vía de escape para esa decepcionante sensación de vernos caricaturizados (junto a parte del resto de la generación perdida) bailando al son de Luis Fernández-Galiano, director del cotarro, y que ya en la editorial nos sitúa como una divertida y bienintencionada repetición de una fase vital más o menos genérica, pero que, por supuesto, él y su generación abandonaron ya en su momento por su incapacidad para compartir cartel con la racionalidad y las necesidades del occidente acomodado.

Así pues, tras la rápida ilusión de ver nuestro trabajo reflejado, aunque sea de forma testimonial, en un medio cultureta de primera división, la sensacion post-parto es francamente inquietante: ¿Qué significa que una revista conservadora dedique un número a un tema en el que cabemos junto a muchos de los grupos con los que nos identificamos? ¿Es, como se intenta reflejar, la constatación de un cambio imparable que un medio generalista ha sabido detectar y que, consecuentemente, incluye en el campo de lo posible? ¿O quiere decir, por el contrario, que de alguna forma nuestro trabajo se ha estabilizado y ya no representa ninguna posibilidad ilusionante para el porvenir?

Así de primeras, y con el mal cuerpo aún presente, algunas de las cuestiones que nos preocupan son:

1.- Por una parte, lo incómodo que resulta pensar en la importancia de los que no están, ya que muchas de las personas, colectivos o lo que sean, que más valoramos por lo críticos e inspiradores que se han mantenido hasta la fecha (como Recetas Urbanas, Hackitectura, Todo por la praxis, Straddle3, Arquitecturas Colectivas, n+1, pescadería20, La Ciudad Viva o Democracia) no aparecen en el “diccionario de colectivos” elaborado por la revista.

Y aunque éste no se planteara en ningún momento como un compendio absoluto, e incluso contara con nuestras sugerencias para conformar la lista (nosotros mismos podríamos haber mencionado todos estos nombres y no lo hicimos), por el motivo que sea los que se han quedado fuera son quizás los que mantienen un posicionamiento más abiertamente crítico con los sistemas de construcción del mundo dominantes en los foros de debate “cultural”, es decir, con la arquitectura de los arquitectos desvinculados por decreto divino de los procesos edificatorios asociados a la burbuja inmobiliaria, pero que funcionaron (como explica perfectamente Observer en “El príncipe arquitecto y la rana inmobiliaria”) como agentes ultranecesarios para su existencia, mientras eran sostenidos y representados en la esfera pública, por ejemplo, por revistas como Arquitectura Viva (basadas en la exaltación de las castas arquitectónicas ilustradas, el buenrrollismo neutral y confidente con el que paga, las infografías tipo Show de Truman con gente muerta de felicidad, o las fotos orgullosas de mostrar edificios sin personas como acompañamiento a textos aburridísimos que siempre pasaban por alto las causas y consecuencias de aquello que se pretendía analizar).

Un discurso que, por cierto, aún tiene una gran vigencia, sobre todo en el circuito Universidad – Medios de comunicación, y que se manifiesta de forma cada vez más delirante y bochornosa: por poner un ejemplo cercano y de actualidad, la ETSAC organiza esta semana las conferencias “La vivienda del Arquitecto en el borde del mar” (con Manuel Gallego, Arturo Franco Taboada y Iago Seara como maestros speakers), un tema de incalculable interés para el presente y que casi parece planteado como una performance didáctica sobre la pluralidad que permite la libertad de expresión. Sobre todo, si tenemos en cuenta que mientras sucede esto, a Joaquín Torres, el perfecto chivo expiatorio del sistema cultureta -y al que toda una generación de arquitectuchis le debe unas copas por fingir ser el malo de la película y sostener así su papel de buenos-) no se le invita ni a escribir en Arquitectura Viva ni a dar una conferencia en la ETSAC. Que alguien llame al camión.

Volviendo al asunto, sinceramente, no creemos que haya habido ninguna intencionalidad en esta selección, pero tampoco que se trate de una simple casualidad… Y estar en un sitio donde no aparecen representados muchos de los trabajos que más valoramos y nos han influido es una cuestión que nos hace dudar.

2.- Por otra parte, también resulta destacable lo que no está en la revista, que, desde una perspectiva más o menos “utilitaria” (que no tendría porque coincidir con los objetivos editoriales), serían el análisis de nuestros problemas y la representación de nuestras críticas directas hacia el común devenir de la profesión o hacia las formas de construcción de la ciudad, ambas cuestiones a las que quizás sí le vendría bien la cualidad mediática de la revista.

En este sentido, aunque la mayoría de los colectivos representados plantean en sus textos muchos de los intereses y posicionamientos críticos que compartimos (tanto respecto a las formas de trabajo, como a las ideas sobre los fenómenos urbanos o a la condición de ciudadanía), en general, y quizás por las perspectivas que manejan los artículos y la editorial que acompañan al “diccionario”, no se desprende ninguna sensación clara, ni de crítica hacia lo que hay, ni de preocupación por las limitaciones que encontramos en el día a día.

Y no se trata para nada de hablar sobre “la crisis” o de plantear la cuestión en términos de simplonas acusaciones intergeneracionales (como la empanada que se cocinó hace unos días Manuel Ocaña…), pero sí de enfocar nuestro trabajo con menos remilgos autocomplacientes y relatos neutralizadores (nosotros los primeros). Aunque sean cuestiones mencionadas, en ningún momento se profundiza en los problemas que nos afectan (como las dificultades a la hora de viabilizar la precariedad estructural pasado un tiempo determinado, o de canalizar los impulsos ciudadanos sin remitirnos a lo festivo como argumento principal), ni en las críticas radicales a los sistemas laborales dominantes en la profesión que, en realidad, conllevan cada una de nuestras decisiones organizativas.

Y aquí quizás entra de lleno la cuestión del medio de comunicación. Aunque lo hayamos intentado, ni los textos propios de los colectivos, ni desde luego los dos artículos que acompañan al “diccionario”, consiguen en conjunto eliminar el aura neutralizadora que impone el medio donde se inscriben. Cerramos la revista conociendo a una decena más de compis, autoafirmando los lugares comunes y poco más. Quizás más agradable en teoría, pero nada muy diferente respecto a los números dedicados a los Moneos o Fosters de turno.

3.- Y por último, tampoco es muy relajante pensar en quién dirige el asunto.

La imagen que acompaña a este post es la presentación de la exposición comisariada por Galiano para la Bienal de Venecia de este año. Un esperpento para publicitar “los méritos y logros de la arquitectura española reciente”, protagonizado por los de siempre (en este caso, Paredes-Pedrosa, Nieto-Sobejano, RCR, Mangado y Mansilla-Tuñón), pero aderezado esta vez con la compañía de decenas de estudiantes, ridiculizados a lo Guantánamo Bay, con la misión de explicarle a los visitantes las maravillosas maquetas de la arquitectura-de-la-buena made in spain, mientras, a modo persona-orquesta, hacen patente performativamente “el estado deplorable en el que se encuentra la profesión”.

Una imagen, contemporánea al nuevo número de Arquitectura Viva, que da bastante que pensar sobre las intenciones editoriales de la revista. Básicamente, porque en esta clase de composiones bizarras en las que se mueve Galiano, la verdad es que no nos gusta ningún papel: ni el de estudiante exclavizado-pero-disfrazado-de-exclavo a ver si cuela como metáfora, ni el de “crítico” satisfecho y ya sin motivos ni ganas de mojarse, ni el de arquitectuchi aburrido que nunca se pregunta porque está siempre ahí, ni el de pánfilo periodista que va a publicar directamente la nota de prensa repartida en el evento.

Volviendo a la revista (sobre el tema Bienal, queda todo claro con los análisis de n+1 al respecto: aquí, aquí y aquí), la editorial de Galiano no deja lugar a dudas: hemos venido a animar la fiesta en sus horas de bajón, y con un poco de suerte podemos acabar con nuestro culo decidiendo qué cantamañanas van a ir esta vez a Venecia y, sobre todo, cómo decoramos el asunto para parecer preocupadísimos por cada presente que se tercie.

En fin, aunque todo esto pueden ser cosas de pijos periféricos (quizás a los de provincias aún nos quedan grandes los saraos de la capital), la sospecha de que los 48 grupos representados estamos paralizándonos hasta el punto de poder ser capturados por la foto, está presente desde que cerramos la revista. Lo que no pudo “la crisis”, lo puede conseguir nuestra propia autorepresentación como parte de la arquitectura muerta. Aún hay mucho que inventar para no darle la razón a Galiano.

* A pesar de este ladrillo, no podemos más que agradecer a Lys Villalba el cariño dispensado en el trato durante estos meses.

10 comentarios

Territorios despreciados-pero-sin-precio / DERRITAXES 9 / ECO-POLÍTICAS

derritaxes_9

Contribución de Ergosfera:
TERRITORIOS DESPRECIADOS-PERO-SIN-PRECIO
GAL_may2012 / ESP_ago2012


DERRITAXES 9 / ECO-POLÍTICAS

“Os artigos que compoñen esta edición elaboran, dende espazos teóricos á vez heteroxéneos e afíns, unha cartografía suxerida das ecopolíticas contemporáneas: a necesidade de superar a noción de biopolítica como horizonte crítico presente repensando a noción de vida aí implicada, a visibilización de alternativas fronte ás xustificacións instrumentais do control técnico dos comúns, a apertura dun espazo máis aló da noción de dereito no que respecta á natureza e ás políticas que a teñen por obxecto, para abrir o lugar dunha relación desapropiadora, a construción dunha narrativa crítica fronte aos tópicos asumidos respecto ao “feísmo” que abra outra mirada sobre o xeito no que os grupos humanos se constrúen no espazo e sobre os micro-espazos de resistencia ao capitalismo global, a reivindicación da relación entre arte e natureza para recuperar espazos danados pola actividade extractiva, ou a necesidade de ir máis aló do conservacionismo e dunha idea inxenua de natureza para poñer en primeiro plano das políticas ecolóxicas a cuestión da cidade. Todas elas liñas diversas mais converxentes que se esforzan en reinscribir a que “aquíagora” é xa a política por vir.”

WEB / PDF

Comments are off for this post

ELLESETTE Nº2 # ARCHITETTURA ZERO

ellesette

El número 2 de la revista ellesette es el resultado del taller “Architettura Zero”, una intensa semana de trabajo desarrollada en el Politecnico di Bari en mayo de 2011, en la que estudiamos algunas de las estrategias para producir proyectos contradictorios con los presupuestos formales, temporales o económicos en los que se suelen basar las intervenciones urbanas.

A partir de las preguntas lanzadas por ellesette sobre la posibilidad de una arquitectura de “volumen 0″, “tiempo 0″, “presupuesto 0″, “kilómetro 0″ o “tecnología 0″, los 6 grupos de trabajo elaboraron propuestas para intervenir en varios lugares de Bari que compartían la condición de espacios infraestructurales (superficies de aparcamiento, grandes glorietas, viaductos urbanos, etc.). Dos cuestiones principales centraron los trabajos en los que colaboramos:

(G1) Frente a la tendencia a minimizar los agentes involucrados en los procesos de intervención urbana, o al mantenimiento de las formas de relación con las que se jerarquizan y definen las posibilidades de participación de cada uno de ellos, se abogó por una lectura más inclusiva de la realidad; un análisis que implique el reconocimiento de los individuos y colectivos invisibilizados por las políticas públicas y los intereses privados, a partir, por ejemplo, del estudio casi arqueológico de las huellas de uso que cualifican a cada uno de los lugares seleccionados.

En este caso, un viaducto urbano con unas cualidades formales y dimensionales de gran valor, se planteó la pregunta de cómo apoyar la consolidación de los usos estanciales que ya acoge el lugar, sin eliminar las cualidades “periféricas” que los posibilitan, pero convirtiéndolo en deseable para un mayor número de ciudadanos.

(G4) Frente a los procesos de “recualificación urbana” o “humanización” que se han convertido en indiscutibles para el pensamiento a la europea, se planteó la pregunta de cómo introducir dosis de “ciudad genérica” capaces de formalizar conceptos complejos como vacío; desde una perspectiva alternativa, tanto al falso minimalismo municipal de la maceta y el pavimento de piedra, como a la colectivización autónoma (casi radical en términos conceptuales) de espacios públicos o privados únicamente si su programa es el aparcamiento.

En este caso, formas y materialidades genéricas (básicamente, el asfalto preexistente, bolardos y verjas estandarizadas y palets) para dar comienzo a un proceso experimental de uso y gestión que, ante la bajísima inversión económica inicial, sea capaz de reaccionar ante sus éxitos y fracasos; permitiendo, tanto su modificación espontánea y autónoma, como la posterior consolidación de configuraciones persistentes, o el sostenimiento de microcambios propuestos por técnicos como invocación prueba-error de deseos y necesidades latentes. Lo ultralocal apropiándose de las tipologías espaciales globalizadas.

A nivel urbano, en ambos casos se reconoce el valor diferencial y necesario de las formas y materialidades que definen a los espacios infraestructurales. Sus posibilidades de futuro no pasan únicamente por su transformación en aparcamientos o por su asimilación a las normas de urbanización municipal. También podemos explotar sus cualidades genéricas, respetar los usos no mediáticos que ya tengan lugar, e intervenir de forma que simplemente se amplíen las posibilidades de desarrollo de otras actividades urbanas complementarias.

A nivel profesional, en ambos casos se propone un escenario laboral tan callejero como burocrático, implicando el uso de herramientas casi ¿políticas? (para ampliar las formas de negociación entre actores asimétricos) y una cierta difuminación de los formatos más básicos de organización profesional, debido a los diferentes tipos de cooperación planteados con los actores implicados en cada caso, cuya relación con los arquitectos (o con las administraciones públicas) ya no es canalizable únicamente a través de tasas o leyes, sino de acompañamiento en la materialización de intereses y deseos compartidos o conflictos irresolubles.

Muchas gracias por la invitación a todo el equipo de ellesette y en especial a nuestro brother Alessandro Cariello! Y enhorabuena a tod@s por esta publicación tan seria!

4 comentarios

La ordenanza de terrazas: un nuevo intento de regulación estético-política de la ciudad

ordenanza_terrazas_coruna

El Ayuntamiento de A Coruña está redactando la nueva ordenanza de terrazas para la ciudad, un documento que esperan hacer público este año y que la próxima semana tratarán con algunos representantes de la hostelería local.

Además de las nuevas tasas y regulaciones sobre la ocupación del espacio público, la normativa pretende fijar una serie de parámetros estéticos para unificar todos los elementos que intervienen en el programa “terraza”: colores, formas y materiales para toldos, cortavientos y mobiliario. Según publicaba esta semana La Voz de Galicia, incluso Hector Cañete (presidente de la Confederación de Empresarios de Hostelería de Galicia y muy cercano al PP local) cree que “sería bueno homogeneizar todo el mobiliario en la zona centro y las calles señaladas”, ya que “sería una muy buena imagen para la ciudad”.

Por lo que parece, se trata de una nueva medida para despolitizar el espacio público a través del control estético (la idea de coherencia y limpieza que se busca a través de este tipo de entornos urbanos es la misma que reproducen todos los centros comerciales privados de la ciudad): ¿Para qué necesitan los bares y cafeterías un uniforme de castigo que acabe con las diferencias propias de una ciudad construida por tod@s? ¿Por qué iban a ser mejores la calle Barrera o la Franja con todos los toldos, cartelería y mobiliario similar o directamente igual?

Aunque estas medidas son tan absurdas que evidentemente el PSOE o el BNG también las llevarían a cabo si gobernasen (el reglamento actual* ya se presentó como una declaración de “guerra al feísmo”), esperamos que el concejal de urbanismo, un arquitecto en este caso, se posicione frente a las ideas dinamiteras de su partido y de sus fans “agentes sociales”. La estética de los bares no es ninguna broma. Y es inaceptable que el urbanismo se siga planteando como una herramienta de control y limitación en lugar de como una técnica capaz de aportar valor a los fenómenos urbanos como las terrazas.


* Normativa vigente: Ordenanza municipal reguladora de la ocupación temporal de espacios exteriores con mesas, sillas, veladores e instalaciones análogas que constituyan actividad de hostelería (2002).

3 comentarios

< PONT DE LA GALIOTE >

< DEBAJO DEL PUENTE / 02 >

ddp_02_01_yann-arthus-bertrand

Fotografía > Yann Arthus Bertrand

SITUACIÓN //
El puente de la Galiote es una de las entradas principales a Saint-Aygulf (Francia), una población costera situada entre Saint-Tropez y Cannes, dos de los nodos globales del turismo del lujo en la Costa Azul – Riviera francesa.

ddp_02_02_serge-lagrave

Fotografía > serge lagrave / 2009

PROGRAMA //
El puente cruza y es parte de la playa de la Galiote, el principal espacio de ocio de Saint-Aygulf, por lo que se trata de un caso de “debajo del puente” como escenario de un uso plenamente aceptado y común; y donde el hormigón armado, lo infraestructural, convive con la idea de perfección del turismo de sol y playa mediterráneo y a la francesa.

ddp_02_04_micael

Fotografía > Micael / 2008

INFRAESTRUCTURA // ESCALA // HISTORIA //
La aparición de esta singularidad, un viaducto sobre una playa, es una consecuencia directa de la escala del paisaje en términos infraestructurales, ya que forma parte una línea de costa completamente diseñada y transformada por la ingeniería humana.

La playa de Saint-Aygulf, que llevaba en recesión desde que existen datos, fue devastada en 1959 por el oleaje producido tras la rotura de una presa cercana. En los años 80, tras tomarse la decisión de reconstruir una playa que ya era practicamente inexistente, el Laboratoire Central Hydraulique de France elabora un amplio estudio hidrodinámico del golfo de Fréjus – Saint-Raphael, realizando para ello un avanzado modelo a escala sobre el que se podía analizar el funcionamiento de todos los flujos y comportamientos materiales de la zona.

Dicho estudio se tradujo en una obra ingenieril sin precedentes que supuso el bombeo de 200.000 m3 de arena desde Port-Fréjus (a través de un conducto de 3 Km de longitud), y que se culmina en 1989 con la construcción de tres rompeolas y una espiga en forma de T para modificar las dinámicas mareales existentes. A partir de este momento, tanto la playa de Saint-Aygulf como la de la Galiote comienzan a crecer “naturalmente” hasta conformar su estado actual.

La radicalidad que representa esta operación es aún mayor si tenemos en cuenta que la carretera que acaba convirtiéndose en el puente de la Galiote es además el borde de los Estanques de Villepey, un territorio lagunar de 260 ha, adquirido por el Conservatoire du Littoral entre 1982 y 1997, que hoy es parte de la Red Natura 2000.

ddp_02_03_costa-azzurra-pocket

Fotografía > Costa Azzurra Pocket

CONEXIÓN // POSICIONAMIENTO //
El viaducto es la materialización de la idea del cruce ininterrumpido de flujos. Desde esta perspectiva, el (debajo del) puente de la Galiote es una herramienta territorial que permite la conexión directa con la línea de costa. Varios tipos de agentes hacen uso de esta conectividad: desde la fauna de las lagunas con las que limita, hasta l@s residentes de un camping cercano, o las grandes riadas que cada cierto tiempo exponen la fragilidad del territorio diseñado por los humanos. Esta última cuestión nos remite al tema de la pertinencia del lugar como referencia.

En un momento en el que la transformación de los paisajes vinculados al agua ya se enfrenta a evidencias capaces de competir con el beneficio económico a corto plazo, el urbanismo no puede sino celebrar que otr@s hayan puesto en circulación los argumentos que como profesión no fuimos capaces de imaginar. Imposible mientras nuestra única preocupación era la construcción de vivienda masiva; primero para vivir, luego para veranear y más tarde para especular.

Sin embargo, si bien la ecología maneja unas herramientas afinadas para denunciar la agresividad de este tipo de intervenciones sobre el territorio, el urbanismo tiene además la obligación de analizar estas distorsiones artificiales en busca de la posible emergencia de cualidades urbanas reproducibles.

Al igual que la mirada de Yann Arthus Bertrand saca valor de este paisaje a través de una fotografía, l@s arquitect@s/urbanistas también podríamos estar atent@s a las consecuencias colaterales de muchas de las intervenciones-tropelía con las que transformamos el mundo; sobre todo en aquellas, como ésta, en las que su carácter público las convierte en territorios ampliamente utilizados. Presente puro: protección de la biodiversidad, tráfico rodado y turismo masivo componiendo una máquina tan sublime como diabólica.

ddp_02_06_cpaphil

Fotografía > CPAPHIL

DIFERENCIAS //
El espacio urbano producido por el Puente de la Galiote representa una diferencia por desplazamiento, es decir, por confrontación directa entre realidades normalmente desvinculadas. En este caso, una infraestructura viaria y una playa, un lugar, en principio, definible a través de tres condiciones: estar abierto al mar, ser un espacio liso de uso espontáneo y autoregulado, y disponer de una materialidad, la arena, capaz de dialogar con el cuerpo de múltiples formas.

Aunque estas condiciones ideales son continuamente modificadas por los contextos locales (como en Italia, donde la mayoría de las playas son privadas y reguladas, o como en el Seagaia Ocean Dome, donde todas estas condiciones son reproducidas artificialmente en el interior de un contenedor-arquitectura), la aparición de esta infraestructura produce aquí, al menos, dos singularidades de interés:

1) Por una parte, la aparición de un espacio cubierto, pero igualmente público, en el medio de una playa, aumenta sus posibilidades de uso como espacio urbano.

Al introducir un objeto-estría en un espacio que tiende a lo liso se modifican las condiciones ambientales del conjunto, tanto dentro como en las inmediaciones del elemento “distorsionador”. Y esto permite la imaginación de formas de uso no planteables de una forma tan directa en las condiciones habituales de una playa, como la introducción de nuevos programas (complementarios o no), o el uso del propio programa playa por parte de personas que no lo hacían en su “formato básico”.

2) Por otra parte, la función-condición del viaducto como línea límite permeable genera una especie de playa interior que amplía el catálogo de espacios urbanos posibles. Esto permite, por ejemplo, la imaginación de arenales de esta escala en otro tipo de entornos metropolitanos, en un momento en el que parecen haber sido completamente proscritos de la ciudad por problemas de salubridad (fácilmente resolubles con diseños que partan de la eficacia de los sistemas de gestión y mantenimiento).

Ambas singularidades se basan en la modificación de alguna de las condiciones básicas de la idea -espacio urbano playa- mientras conservan las demás. Una estrategia, basada en este caso en el desplazamiento, muy útil para distorsionar las convenciones sobre las que pivota la construcción de espacios urbanos; y que hoy en día las infraestructuras, la ingeniería, ponen en marcha en mayor medida que la arquitectura y el urbanismo.

ddp_02_05_ville-de-frejus

Fotografía > Ville de Fréjus

REFERENCIAS // NOTAS //

> Historia de las playas (L’Aygulfois)

# Los conceptos de espacio liso y estriado, tomados de Deleuze, están utilizados de una forma banal y directa. Como simple herramienta para pensar.

ddp_02_07_esterel-cote-dazur

Fotografía > Estérel Côte d’Azur
Comments are off for this post

< I-5 COLONNADE MOUNTAIN BIKE SKILLS PARK >

< DEBAJO DEL PUENTE / 01 >

ddp_01_01_dan-barham

Fotografía > Dan Barham

SITUACIÓN // PROGRAMA //
El I-5 Colonnade Mountain Bike Skills Park es un espacio de unos 8.000 m2 situado bajo la autopista Interestatal 5 a su paso por Seattle (Washington, EE.UU.). Su programa es muy específico: un parque de mountain bike completamente público y accesible.

CONTEXTO // PROPIEDAD //
El parque de mountain bike forma parte del proyecto I-5 Colonnade, un parque de 30.000 m2 inaugurado a finales de 2005, promovido por el Ayuntamiento de Seattle con una inversión de 1,8 millones de dólares, y construido en un suelo propiedad del Washington State Department of Transportation, ya que está situado en su mayor parte bajo el viaducto de la autopista.

ESCALA //
El I-5 Colonnade es una intervención de escala metropolitana: 1) porque une peatonalmente Eastlake y Capital Hill, dos barrios separados por una infraestructura viaria que funcionaba como un límite infranqueable desde los años 60; y 2) porque el parque de mountain bike introduce en un lugar central de la ciudad un programa singular que hasta el momento sólo era desarrollable en la periferia, generando una nueva serie de flujos que intervienen de forma pragmática en el eterno debate sobre el sprawl norteamericano.

ddp_01_02_evergreen

Plano > Evergreen Mountain Bike Alliance / 2009

HISTORIA // AGENTES //
El parque de mountain bike, que hasta ahora se ha desarrollado en dos fases (2007 y 2009), es una intervención independiente (al margen del presupuesto del parque), promovida y construida por la organización Evergreen y su red de voluntari@s.

La historia de este proyecto comienza con el “Eastlake Neighborhood Plan” de 1998, un completísimo documento de planificación urbanística (elaborado por un amplio grupo de vecin@s, organizaciones, propietarios del suelo y empresas del barrio de Eastlake) en el que se propone la construcción de un parque en el espacio “baldío” bajo el viaducto.

Poco después, Simon Lawton, un antiguo corredor profesional de downhill biking y propietario de una tienda de bicicletas donde además se imparten clases, propone la idea de transformar el lugar en un parque de mountain bike, ya que él mismo solía practicar allí debido a su topografía compleja y a su condición de espacio libre y cubierto.

Tras exponer la viabilidad del proyecto y conseguir la implicación del Seattle Department of Parks and Recreation, el Eastlake Neighborhood Council y Urban Sparks, una organización sin ánimo de lucro especializada en el lanzamiento de proyectos comunitarios, se pone en contacto con Evergreen para desarrollar la construcción del parque.

ddp_01_03_droptopchevy

Fotografía > Droptopchevy

PROMOCIÓN //
Evergreen Mountain Bike Alliance (antes denominada Backcountry Bicycle Trails Club) es una organización creada en 1989 que se dedica a promover el mountain bike en el Estado de Washington. Su trabajo se centra principalmente en dos campos: la recaudación de fondos con los que financiar actividades relacionadas con el mountain bike (premios, cursos, campañas, etc.), y la gestión de una red de voluntari@s que invierten su tiempo en la construcción de parques para la práctica de este deporte.

Desde nuestra perspectiva, el hecho de que sea una organización ciudadana la que promueva y gestione una intervención en el espacio público es sin duda una rareza. Sin embargo, no es una excepción en los EE.UU.; un país donde el Estado no tiene las mismas competencias que en Europa, y donde sería difícil que un lugar como el I-5 Colonnade Mountain Bike Skills Park fuera totalmente financiado por una administración pública.

De ahí la importante tradición norteamericana de crear organizaciones ciudadanas, de todo tipo e ideología, con una gran capacidad para recaudar fondos y ocupar un papel muy relevante en la transformación de las ciudades. Una máquina urbanística poco evolucionada, al menos en España, con la que se producen codificaciones formales y procesos urbanos cualitativamente diferentes.

Map_Dave_Cole

Plano > David Cole / 2008

FINANCIACIÓN //
Evergreen financia los proyectos como el I-5 Colonnade a través de donaciones individuales y patrocinios de empresas. Las donaciones pueden ser aportaciones libres, y a partir de los 50 dólares son reconocidas con una placa permanente en el parque, o realizarse a cambio de “rocas de granito con tu nombre”, también dispuestas en el parque. Esto es importante porque, si bien las empresas no aportan al proceso nada desconocido a este lado del Atlántico (dinero, productos para sortear, carpas expositivas, etc.), las donaciones individuales explicitan, a su modo, una cuestión bastante significativa: la relación entre la implicación de l@s ciudadan@s y su reconocimiento público en el espacio.

El éxito de la primera fase del parque, en la que se recaudaron los fondos de forma independiente y se realizó el proyecto según lo previsto, hizo que para la segunda se recibiera una subvención del Seattle Department of Neighborhoods, que, igualando los 75.000 dólares conseguidos hasta la fecha (incluyendo el dinero, el valor de los materiales donados y las horas de trabajo invertidas), elevó el presupuesto total del proyecto a unos 150.000 dólares.

ddp_01_05_triple8sol

Fotografía > Triple8Sol

CONSTRUCCIÓN // MANTENIMIENTO //
Evergreen lleva a cabo la construcción de los parques gestionando el trabajo de una red de aproximadamente 500 voluntari@s que, a través de colaboraciones más o menos continuas y work parties, dedican en total unas 7.000 horas al año a materializar los proyectos. En el caso que nos ocupa, el I-5 Colonnade, se calcula que un@s 200 voluntari@s han dedicado más de 14.000 horas a su construcción.

La participación directa de l@s ciudadan@s en la construcción de lo público no es una cuestión únicamente relevante en términos de “implicación” (de responsabilidad ante la necesidad o el deseo). La identificación con el lugar de l@s voluntari@s (la mayoría, futur@s practicantes del espacio y vecin@s de los barrios colindantes) es radicalmente diferente a partir de ahora; y sobre todo, se sitúa en el mismo plano de derecho a la ciudad que el de las personas en-realidad-aludidas por la falsa (imposible) neutralidad que plantean los sistemas más “municipales” de construcción de lo público.

Con lo que respecta al mantenimiento del parque, como aún no se ha llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento de Seattle, por ahora sigue siendo una actividad realizada por Evergreen y sus voluntari@s.

ddp_01_06_mtbbill

Fotografía > Mountain Bike Bill

RESPONSABILIDAD // ACCESIBILIDAD //
Un tema muy relevante cuando hablamos de intervenciones ciudadanas sobre lo público es el de la responsabilidad: en las sociedades occidentales, el riesgo, o más bien, el miedo a no saber a quién tengo que empapelar si me pasa algo, es muchas veces un argumento insalvable para las iniciativas no convencionales.

En este sentido, Evergreen contrató una póliza de seguro, a través de la International Mountain Bicycling Association y Silent Sports Association, para cubrir los posibles accidentes de l@s voluntari@s durante la construcción del parque.

Una vez acabadas las obras, las leyes del Estado de Washington dictaminan que l@s dueñ@s o gestor@s de suelo que, sin ánimo de lucro, permitan un uso público y recreativo del mismo, no son responsables de los posibles perjuicios ocasionados por el libre uso de su espacio. Por lo tanto, queda clara la responsabilidad individual de cada usuari@ sobre sus actividades en el parque: Ride at your own risk. Una fórmula legal muy clara y elemental sin la que sería imposible el desarrollo de este tipo de proyectos; y menos en EE.UU., seguramente el país donde la deriva litigadora del ciudadano medio está más desarrollada.

Esta condición permite, junto con un diseño que sigue todas las recomendaciones de seguridad fijadas por las asociaciones internacionales de mountain bike, y una cuidada señaléctica, que el lugar pueda ser totalmente público, accesible y sin vigilancia.

Una accesibilidad fomentada por un diseño que busca la multiplicidad de circuitos y posibilidades, simplemente mezclando zonas de diferentes dificultades y posibilitando todo tipo de recorridos. De esta forma, se consigue crear un lugar de mezcla (urbanísticamente “productivo”) utilizado por diferentes generaciones y destrezas técnicas: desde los primeros pasos sobre la bicicleta de montaña o el ocio ocasional (de práctica o contemplación), hasta el entrenamiento profesional o los grandes eventos de competición.

ddp_01_07_mike-westra

Documento GIS > Mike Westra / University of Washington / 2007

DOCUMENTACIÓN //
Es muy destacable la relación entre el sistema de promoción y gestión del proyecto, la apertura de su código a través la publicación de los detalles del proceso, y la calidad de muchos de los documentos producidos para pensar y construir el parque.

Si bien esta apertura parece una necesidad desde el punto de vista de la eficacia del trabajo en red, la calidad de los documentos técnicos realizados es una posibilidad abierta precisamente por este trabajo colectivo; pues permite la involucración de ciudadan@s-técnicos que pueden aportar sus conocimientos específicos al proceso: ya sea mediante el diseño gráfico de un esquema explicativo, el manejo de maquinaria profesional, o la realización de un completo trabajo en GIS en el que se estudia desde el diseño exacto de la topografía y el resto de elementos del parque, hasta la justificación de su situación a partir del análisis del lugar de residencia de l@s miembr@s de la asociación.

Este deseo de compartir las técnicas, los procesos y los resultados del proyecto, expresado a través de la publicación de toda una serie de documentos (fotografías del antes y el después, detalles técnicos, entrevistas a los agentes implicados, actas de las reuniones de trabajo, etc.), inserta al I-5 Colonnade Mountain Bike Skills Park en la escala de la cultura general, por el simple hecho de permitir su entendimiento y reproducción a gusto del consumidor.

La multiplicidad de la documentación producida al margen de la organización y del resto de agentes implicados en el proyecto (artículos de prensa, documentales, referencias personales en webs, blogs y foros, galerías de imágenes, etc.) conforma un universo simbólico que da buena cuenta del éxito del parque entre la ciudadanía; y además, aporta nuevos argumentos para el debate-confrontación entre los métodos más conservadores y las estrategias alternativas para la construcción del dominio público.

ddp_01_08_free-association-design

Fotografía > Free Association Design

MATERIALIDAD //
La intervención se limita básicamente al suelo bajo el viaducto. A través de varias formas de terraplenado, elementos prefabricados de hormigón, piedra reciclada y todo tipo de secciones de madera, se reconstruye una topografía compleja que conforma una enorme variedad de obstáculos y recorridos entre la estructura de pilares del viaducto.

La profunda materialidad que se percibe en las imágenes del parque parece una consecuencia directa de su autoproducción por expert@s (l@s propi@s practicantes del espacio) y de su hibridación total con el paisaje urbano donde se sitúa.

Un espacio solemne, por la grandiosidad de su estructura, que le encuentra un sentido radical a la inocente metáfora del bosque de pilares® que tanto utilizamos l@s arquitect@s. Una pirueta mental si lo pensamos como el desembarco en la ciudad de un deporte practicado en la montaña. El justo entendimiento de la naturaleza de lo infraestructural y de las posibilidades que conllevan sus condiciones a-r-q-u-i-t-e-c-t-ó-n-i-c-a-s.

ddp_01_09_mtbbill

Fotografía > Mountain Bike Bill

VACÍO //
Si algo parece innecesario, pero muy yanqui y “contemporáneo”, es el discurso de la recuperación de un espacio habitado por vagabundos, prostitutas y yonquis (wasteland…) a través de la construcción de espacio público y el trabajo duro de la comunidad. Esta cuestión, quizás lo menos interesante del proyecto, lo lleva al terreno pantanoso de la disputa por la ciudad entre colectivos y formas de vida asimétricas, un debate muy necesario, pero que no se puede agotar con la expulsión de lo no deseado por la mayoría como única solución posible.

Si bien es cierto que la oportunidad del vacío se puede entender como la posibilidad para lo otro, primero es necesario averiguar en qué planos de la realidad estamos hablando de vacío. La falta de interés para lo privado-visible y lo público-consensuado no convierten a un lugar en un vacío, sino en un vacío -de usos avalados por la comunidad-. Siendo conscientes de las dificultades que conllevaría, un proceso de participación-inclusión de l@s habitantes del lugar hubiera añadido aún más complejidad a un proyecto realmente alucinante.

ddp_01_10_david-cole

Fotografía > David Cole

REFERENCIAS //
> Información y enlaces a noticias, fotografías y videos (Evergreen)
> Historia y datos (Evergreen)
> Información (Ayuntamiento de Seattle)
> Planos, esquemas y datos (Mike Westra)

ddp_01_11_ken-lambert

Fotografía > Ken Lambert / The Seattle Times / 2008
Comments are off for this post

Homenaje es producción: Obligado investigar.

Homenaje a Juan Luis Dalda.
Texto que intenta ser productivo a través de un pequeño acercamiento a la cuestión de la investigación en la ETSAC (probablemente extrapolable a la mayoría de las Escuelas de Arquitectura en España) desde una perspectiva crítica y medianamente propositiva.

Homenaje es producción: Obligado investigar .pdf

* Versión extendida de un texto enviado para formar parte de la publicación: “Juan Luis Dalda Escudero. Urbanista” (DRU6), que editará próximamente el Departamento de Proyectos Arquitectónicos y Urbanismo de la Universidad de A Coruña.

4 comentarios

ACERCA DE MEDIANERAS Y EDIFICIOS FUERA DE ORDENACIÓN

fig1_mini3

Un día más, un edificio más en “Lla Coruña” pega el estirón [Fig. 1 http://www.lavozdegalicia.es/coruna/2011/01/28 /0003_201101H28C5991.htm]

Tres consideraciones rápidas:
1. Parece que este es un edificio que si no está fuera de ordenación, está “fuera de orden”.
2. El uso previsto no será sólo residencial sino que una parte, según el catastro, figura destinada a uso hotelero, habrá que ver si se cumple. El tema de edificios destinados a usos diferentes de los que estaban obligados está muy de moda estos días (ver las noticias sobre los derribos que nos acechan en las dos ciudades más grandes de Galicia. Por cierto, dos de ellos con sentencias firmes de derribo, pero sin cumplir).
3. No seremos nosotros los adalides del conservadurismo arquitectónico, pero hacer esta intervención sobre un edificio seguramente catalogado tendría que dar que pensar. Sobre todo porque esta ciudad no se caracteriza precisamente por tener una arquitectura ejemplar y hay otros muchísimos edificios a los que una intervención les vendría muy bien.

fig2_mini1
Y mientras, sumamos una medianera más al catálogo tan extenso que tenemos en Coruña.[Fig. 2 http://www.flickr.com/photos/borjagomez/page30/]

Podríamos contextualizar el problema recordando con ánimo didáctico que es para luchar contra estos casos por lo que se planteó precisamente en el Pxom uno de los pocos puntos positivos que éste tiene, el de marcar contundentemente el límite de alturas en función del ancho de la calle.
Eso sí, la ciudadanía se escandalizó con la dicha medida y se rebeló con el apoyo de partidos políticos que se suben a cualquier carro que les proporcione unos cuantos votos. [Fig. 3 Panfleto enviado via mail por el PP] Pero yo me haría la siguiente reflexión: si hoy en día algún político osa plantear la idea de dejar edificios fuera de ordenación, con todo lo que ello conlleva legalmente, y aún a riesgo de perder votantes, ¿a nadie se le ocurre pensar que será porque empieza a ser absolutamente necesario en esta ciudad?
Sucederá que dentro de unos años será un deber del Ayuntamiento de turno apoyar el derribo del edificio de Pedro Mariño, porque será entonces un atentado a una arquitectura y a una sección de calle que respetaba la escala humana y se situaba respetuosa con las edificaciones colindantes.


fig3_4_mini1

Y para demostrar que no vamos tan descabellados, simplemente nos gustaría recordar los casos recientes de procesos judiciales en contra de edificios “sospechosos”, en Coruña y Vigo. Sólo faltaría que mientras intentamos arreglar el urbanismo de la ciudad de cara a la opinión pública, de puertas adentro sigamos permitiendo actuaciones como la arriba mencionada.

Estos son los procesos abiertos:

• Edificio Fenosa. Coruña. Orden de derribo
[Fig. 4 http://www.lavozdegalicia.es/coruna/2010/02/11 /0003_8289140.htm]
[http://www.elpais.com/articulo/Galicia/Superior/ratifica/derribo/edificio/Fenosa/Coruna/elpepiautgal/20101221elpgal_4/Tes]
• Torre Urbis. Coruña. En Juicio
[http://urbanismopatasarriba.blogspot.com/2010/08/coruna-reyal-urbis-senala-al-gobierno.html]
[Fig. 6 http://www.lavozdegalicia.es/galicia/2010/07/31/ 0003_8641480.htm]
• Aparthoteles en Samil. Vigo. Orden de derribo
[Fig. 5 http://www.farodevigo.es/gran-vigo/2011/01/25/gobierno-vigo-mantiene-demolicion-aparthoteles-samil-afectados-confian-juez-pare/512299.html]
[http://www.lavozdegalicia.es/vigo/2011/01/25/00031295957602953671304.htm]


fig5_6_mini1

Para los que sigan aún preocupados por su edificio fuera de ordenación, decir que en estos tres casos, los primeros que recordamos ahora mismo, los procesos judiciales se abren por un cambio ilegal del uso del suelo. Ahora, más allá de pensar en el coste económico y los perjuicios que esto ocasiona a los propietarios de los edificios (indignados, ¡cómo no!), deberíamos reflexionar en las consecuencias que conlleva el legalizar una situación de fraude y que beneficia a muy pocos. En los tres se ha dado un cambio ilegal en el uso del suelo que para ellos fijaba el planeamiento (si no, dudo mucho que se estuviese hablando de derribo). En el caso del edificio de Fenosa el suelo era de uso dotacional público, de hecho el edificio anterior era la sede y oficinas de esta compañía, la torre Urbis ocupa con su aparcamiento el subsuelo de terrenos públicos (también la vía pública, imagínese si le construyen el párking bajo la finca de su propiedad), mientras que en el caso de Vigo el suelo sólo permitía un uso terciario-hotelero y también se optó por levantar edificios de viviendas.

En vez de debatir seriamente los problemas que estos ejemplos acarrean al urbanismo de las ciudades, el diálogo lleva otros cauces: en unos casos se discute de qué manera evitar el derribo esquivando la culpa [Fig. 7 http://www.lavozdegalicia.es/vigo/ 2010/11/24/ 0003_8867978.htm], un derribo que ya fue presupuestado en 2 millones de euros; en otros, cuando las responsabilidades se diluyen en el tiempo (sean del promotor o de los políticos que permitieron semejantes aberraciones urbanas), se abren concursos para embellecer medianeras. Es el caso, por ejemplo, del concurso para las medianeras de la trasera de la Capela da Peregrina, en Pontevedra. [http://www.farodevigo.es/portada-pontevedra/2010/11/06/fachada-listones-madera-cubrira-traseras-santuario-peregrina/488279.html]
[Fig. 8 http://www.vidavedra.es/masvedra/presentados-36-proyectos-para-solucionar-el-qfeismoq-que-producen-los-edificios-traseros-en-la-silueta-de-la-iglesia-de-la-peregrina]


fig7_8_mini1

De cualquier modo, sean derribos, concursos o intervenciones de la administración de turno, siempre se resuelven con dinero público los problemas urbanos causados por unos pocos actores que además, se han lucrado y mucho en los últimos años a costa de brillantes ejercicios de especulación urbanística.

Todavía no hemos visto el caso (a lo mejor por desconocimiento) de ciudades gallegas que trabajen en evitar que se creen estos despropósitos o, si ya los sufren (o sufrimos), en lugar de aportar más dinero irresponsablemente, se dediquen a crear procesos alternativos críticos que investiguen otro tipo de soluciones.

En el caso de las medianeras, por ejemplo, ¿no se podría adaptar la legislación para que en zonas sometidas a un plan de protección se permita abrir huecos en ellas, aunque sea compartiendo la servidumbre de huecos y vistas?, ¿abrir programas de gestión libre de esos gigantescos lienzos, provocando su utilización como pantallas de cine o exposiciones de gran formato? ¿Por qué no estudiar la colocación de paneles solares para aprovechamiento público de esa energía?, ¿o ahondar en la últimamente manida idea de reverdecer la ciudad verticalmente? Estas son sólo unas ideas que se nos ocurren en una primera aproximación al problema pero seguro que vosotros también sois capaces de proponer muchas más.

1 comentario

DOCUMENTOS SOBRE MATOGRANDE Y AS ATOCHAS – MONTE ALTO [A CIDADE DOS BARRIOS]

a cidade dos barrios

Aprovechando el inicio de la segunda fase de A Cidade dos Barrios, estas son las versiones revisadas de los documentos entregados (para formar parte de la publicación de conclusiones que se editará próximamente) sobre el 1º y el 3º experimento de la iniciativa, desarrollados en Matogrande y en As Atochas – Monte Alto en octubre y noviembre de 2009.

Matogrande: Urbanismo con básicos de jardín >>> gal / esp

As Atochas – Monte Alto: Lo genérico y más allá >>> gal / esp

* Ayer comenzó el proyecto Un barrio oculto no centro, desarrollado por Pescadería 20, con una fenomenal instalación y sesión de cine en la plaza Vista, incluido un documental producido por Borja Vilas sobre el barrio de la Pescadería. Hoy viernes, otra sesión, esta vez en la praciña de Pastoriza a partir de las 21:30 h.

Comments are off for this post

¿CÓMO SE CONSTRUYE EL ESPACIO PÚBLICO?

transformacion-espacios-publicos-blog
[ PDF ]

1 comentario

SOBRE LAS “PRIMEIRAS XORNADAS DE ARQUITECTURA E HERMENÉUTICA”

arquitectura-y-hermeneutica-lugo

SALÓN DE ACTOS DE LA SEDE DEL COAG EN LUGO / OCTUBRE – NOVIEMBRE 2009

miércoles 28 / octubre / 19:00 > Teresa Oñate y Zubía + Uriel Fogué
jueves 05 / noviembre / 19:00 > José Pérez de Lama
jueves 12 / noviembre / 19:00 > Ignacio Pérez-Jofre + Fernando Espuelas
jueves 19 / noviembre / 19:00 > Elena Freire Paz
jueves 26 / noviembre / 19:00 > Izaskun Chinchilla + Ignacio Castro Rey



Lo que no mata engorda. El conflicto nos interesa.

[.pdf]

La filosofía produce preguntas. La arquitectura produce respuestas. Y así nos solemos quedar satisfechos unos y otros, acomodados en unas posiciones que, al menos hasta ahora, nos permitían seguir hacia delante: mientras la filosofía lleva años introduciendo en sus discursos las problemáticas espaciales y urbanas sin inmiscuirse directamente en la producción de alternativas, las ambiciones filosóficas y sociopolíticas de los arquitectos no suelen hacerse realidad más allá de las memorias “justificativas” de nuestros proyectos.

Por esto sentar en la misma mesa (real o metafórica) a estas supuestas disciplinas inconexas no puede seguir siendo ese momento de comunión y fascinación pasiva en la que una y otra nos intentamos adoctrinar o nos contamos agradecidamente las herramientas de trabajo y análisis de la realidad que hemos aprendido los unos de los otros. Y tampoco puede limitarse a exigir pragmatismo y rentabilidad a la primera y retiro teórico absoluto a la segunda. La cuestión es posibilitar la puesta en crisis de nuestros respectivos métodos de funcionamiento disciplinares (e institucionales) y permitir las contaminaciones indecentes, los intrusismos profesionales y la consiguiente aparición de conflictos.

¿El conflicto es la base de todo cambio? Da igual. El conflicto es hoy por hoy una especie en extinción debido a su supuesta condición de enemigo de la democracia, y la filosofía y la arquitectura (como el resto de las profesiones) siguen encontrando en el consenso (a cualquier escala: mediática/masiva, en los círculos “culturales”, en el ámbito económico, etc.) la forma más sencilla de mantener sus posiciones dentro de la clásica estructura socioeconómica de las democracias occidentales. Todo no da igual. Una ciudad sin conflictos es una ciudad muerta.

Si este encuentro se convierte entonces en una oportunidad para el conflicto o, lo que es lo mismo, en una ocasión en la que hasta la última de nuestras certezas internas pueda ser puesta en duda, avanzaremos hacia unas profesiones más conscientes de la ampliación que han sufrido nuestros contextos de trabajo (¿la realidad?), y más capaces, tanto de dignificar y legitimar dichas disciplinas en nuestro tiempo, como de proponer alternativas viables para construir una ciudad crítica y repleta de espacios de libertad para todos.

Cedric Price ya intuía hace décadas que para conocer lo que aportaba la arquitectura a la realidad era necesario averiguar las incertidumbres que había introducido en otras disciplinas y modos de vida. Pero los que nos miran desde fuera ya se han dado cuenta de que casi nada de lo que producimos los arquitectos les crea dudas. Mientras la complejidad de nuestros discursos “culturales” no permite su traslación a arquitecturas decididamente construibles por ahora (con lo que sus efectos permanecen en el indiscutible papel), la simplicidad de nuestras acciones en términos económicos sólo permite algún tipo de acontecimiento a través de la inevitabilidad del error o el descontrol.

Por su parte, los que empiezan a repensar la profesión de arquitecto/urbanista únicamente porque se ha acabado la fiesta del ladrillo y ya no hay café para todos (B+8 por doquier, Museos de Arte Contemporáneo a la vuelta de cada esquina, macro-promociones de macización irracional del territorio, etc.) pronto encontrarán una nueva manera de formalizar la profesión en los mismos términos sociopolíticos en los que se encontraba y, aunque la presunción de inocencia deba prevalecer, no sería extraño que simplemente derivasen hacia otros formatos de llegada a la misma posición económica y a los mismos resultados para la ciudad y sus habitantes.

En este contexto, para desestabilizar a la arquitectura ya no llega con darle forma de manera directa al mito de la caverna de Platón, a las hipótesis sobre la cabaña en la Selva Negra de Heidegger, o al rizoma de Deleuze y Guattari. La forma nunca ha sido lo único para lo arquitectónico. La forma (sola) siempre será capturable por cualquier tipo de poder. Y por eso aunque varias hipótesis filosóficas hayan logrado dar el salto a la (forma de la) arquitectura, en la mayoría de las ocasiones no producen cambios profundos, ni en las maneras de uso y gestión de los espacios/territorios producidos, ni en los sistemas de trabajo con los que los construimos una enorme cantidad de profesionales relacionados, entre ellos, los arquitectos. La hermenéutica que necesitamos ¿es la nuestra como profesión?

Uriel Fogué, Izaskun Chinchilla y José Pérez de Lama (invitados a estas jornadas) son arquitectos que han sabido destilar desde disciplinas como la filosofía nuevas claves para leer los contextos donde trabajan de una forma ampliada, produciéndose inevitablemente ciertas distorsiones en sus arquitecturas y discursos que reflejan las reacciones ante esas nuevas y múltiples descripciones de la realidad que habitan.

Uriel Fogué lleva años estudiando la expansión de la gama de contextos arquitectónicos en los que trabajar como técnicos. Si conectamos su análisis genealógico de las máscaras de gas con los trabajos de Rem Koolhaas sobre cómo las instalaciones de climatización han ido conformando la práctica arquitectónica en las últimas décadas, entendemos perfectamente como el aire se ha convertido en una producción arquitectónica de primer orden; si vinculamos sus análisis sobre los efectos fisiológicos que producen las drogas con los trabajos de Décosterd y Rahm en los que distorsionan las condiciones ambientales percibibles por los sentidos, entendemos cómo el cuerpo humano también es un campo de experimentación desde algo parecido a lo arquitectónico; y si relacionamos sus investigaciones sobre la identificación radical territorio-vida en el caso del Homo Taedio con cualquiera de los múltiples acercamientos al problema de la libertad a través del análisis de los sistemas de control espacial y las resistencias, también entenderemos que pensar que la arquitectura es un medio completamente neutral, despolitizado e impotente a través del cual nada puede cambiar, es entenderla como ente autónomo, y esto es una cuestión evidentemente irreal.

Izaskun Chinchilla ha elaborado infinidad de experimentos proyectuales basados en múltiples conocimientos extradisciplinares (filosóficos, sociológicos, científicos, etc.) que, entre otras cosas, la han llevado a reformular varias de las controversias actuales, desde los problemas energéticos a las nuevas vías de expansión de la democracia, en términos siempre ligados a la innovación radical y a la visibilización de los no-humanos. Ese compromiso con la experimentación de una forma tan incisiva es una actitud que disminuye enormemente la distancia entre el proyecto arquitectónico y los discursos externos en los que se basa, ofreciendo la posibilidad de visualizar, algunas veces y por ahora casi siempre en el papel, lo que pueden llegar a significar determinados pensamientos filosóficos o sociológicos construidos.

Por su parte, José Pérez de Lama ha ido un paso (entendemos que gigante) más allá y, además de haber ampliado sus campos de acción y las herramientas con las que trabaja como arquitecto a través de innumerables incursiones en lo digital, en el pensamiento filosófico radical, y en los procesos políticos emergentes, ha puesto en duda los fundamentos mismos de la máquina arquitectónica, atacando la pertinencia de los discursos hegemónicos y visibilizando que lo otro es posible; que unas profesiones arquitectónicas basadas en el abandono de su posición asignada de antemano en el circuito económico de la construcción pueden ser viables y producen arquitecturas que sí generan dudas y conflictos.

En medio de la época del diagrama arquitectónico, varios arquitectos como Osfa (Pérez de Lama), Santiago Cirugeda, Teddy Cruz y un largo etcétera, han comenzado a pensar que el diagrama que en realidad hacía falta era el de nosotros mismos. Y en este sentido, muchos de los nuevos y los sin papeles sospechamos que es el momento de construir otros diagramas para unas formas de ejercer la profesión que no implicasen, por ejemplo, ni el desprecio hacia todos los ciudadanos que no son clientes directos de la arquitectura, ni la absoluta mercantilización de nuestro trabajo y las derivas que implican hacia esa precarización laboral consentida por todos, ni la práctica inexistencia de posicionamientos filosófico-políticos en nuestra disciplina (cuestiones que, por otra parte, arrastramos inevitablemente desde el paso por esas instituciones conservadoras llamadas escuelas técnicas superiores de arquitectura).

Los arquitectos también (y sobre todo) somos ciudadanos. Por eso la aparición de arquitecturas diferentes está también supeditada a que los ciudadanos-arquitectos aprendamos nuevas formas de ser y estar en el mundo. Y sí, también podemos aprender a través de la filosofía. Para empezar: ¿qué puede resultar más interesante que los arquitectos, que parecemos abocados a actuar sobre el presente, nos declaremos sus más acérrimos enemigos, y nos convirtamos también en la mala conciencia de nuestra época?

2 comentarios

¿DE DÓNDE VIENEN Y HACIA DÓNDE VAN LOS RESPONSABLES DEL URBANISMO EN LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS?

responsables-urbanismo-ergosfera-blog

Un pequeño esquema de dos de los cargos públicos responsables del urbanismo en la actualidad: la Concejalía de Urbanismo -municipal- (en este caso la del Ayuntamiento de La Coruña) y la Consejería de Política Territorial / Ordenación del Territorio -autonómica- (en este caso la de la Xunta de Galicia).

No se trata de un análisis crítico sobre las actuaciones de las personas que han ocupado estos puestos en el siglo XXI -que no sería difícil de hacer buceando en las innumerables corruptelas y errores en las que han estado implicados-. Realizado para perder un poco el tiempo, ni si quiera hay por ahora conclusiones. La cuestión es empezar a describir las debilidades de unas instituciones que tienen unos límites para la construcción de lo urbano muy vinculados al sistema de organización social hegemónico que las sostiene.

La relación entre el paso por estos cargos con la mejora sustancial de la posición dentro de una corporación política, la inexistencia de arquitectos/urbanistas en los cargos que definirán sus agendas, la homogeneidad de las edades de los candidatos, o el entramado institucional en el que se mueven los implicados, son elementos y procesos que nos sirven para hacernos una idea de cómo se llegan a cualificar estos límites. Las “otras” instituciones también producen y necesitan narrativas urbanísticas. Que alguien llame a alguien.

Comments are off for this post

ENTREVISTA SOBRE ESPACIOS PÚBLICOS

[.pdf]

ENTREVISTA REALIZADA POR DOMENICO DI SIENA (PROYECTO MEIPI + ECOSISTEMA URBANO) COMO PARTE DE UNA INVESTIGACIÓN PARA UN PROGRAMA DE DOCTORADO EN URBANISMO EN LA UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE MADRID.

iago carro / ergosfera – agosto de 2009

1 – ¿QUÉ ENTIENDES POR ESPACIO PÚBLICO? (DEFINICIÓN)

“El” espacio público es un concepto teórico que actualmente ya es muy limitado para definir o cualificar la mayoría de los procesos sociales que vivimos en el día a día de las ciudades.

Los programas que se solían entender hasta hace poco como propios del ámbito público llevan años inmersos en un doble proceso de traslación que, por un parte, ha llevado hacia lo público muchas de las actividades que antes se producían mayoritariamente en los espacios domésticos, y por otra, simultáneamente, las nuevas equipaciones (tecnológicas y/o espaciales) de una parte de estos entornos domésticos, junto con la aparición de las nuevas plataformas digitales de comunicación, han posibilitado que otros muchos usos, antes ligados exclusivamente a lo colectivo, se replieguen hacia ámbitos privados.

Además, está todo el tema de las diferentes mutaciones y consolidaciones en los papeles del mercado y de las administraciones públicas en lo que se refiere a la realidad urbana, que desde luego ya no permiten hablar del “espacio público” como algo definible y estable continuamente, ya que cada uno de los experimentos que se superponen sobre el mismo (desde las terrazas de los bares, hasta las zonas videovigiladas o el sistema de aparcamiento de la ORA) producen distorsiones de todo tipo en la “publicidad” de determinados puntos, líneas o zonas del espacio urbano.

En este contexto, lo que signifique el espacio público importa poco en comparación a los intereses que cada uno de nosotros, como ciudadanos, profesionales o lo que sea, tengamos en alguna de sus variantes. Por lo tanto, como para definir lo público entendemos que es ineludible posicionarse de alguna manera, la definición que más nos interesa en este momento es la que relaciona “publicidad” con algo parecido a la ampliación de las libertades o a los microprocesos de emancipación civil, y de ahí que lo identifiquemos con algo también parecido a lo “emergente”: el espacio público que buscamos son los momentos y lugares donde la dicotomía público-privado se distorsiona a favor del individuo o del colectivo, o lo que es lo mismo, desaparece su relevancia en comparación a lo social, que simplemente acontece.

2 – ¿CÓMO CALIFICARÍAS EL ESPACIO PÚBLICO DE LAS CIUDADADES DE HOY? (PROBLEMAS)

Por ahora no hemos abandonado algunos de los tics ¿modernos? a la hora de encarar la reflexión sobre la ciudad, como por ejemplo la definición y pertinencia de algunos conceptos genéricos como espacio público. Entendemos que es por esto por lo que solemos acabar nuestras especulaciones remitiéndonos a los indiscutibles procesos de privatización que hoy por hoy se suceden sobre el mismo, pues es de las pocas cuestiones que encontramos con fuerza suficiente para oponerse a las “grandes preguntas”.

Hablar de “un” espacio público es entenderlo como una utopía democrática hecha realidad a través de un espacio accesible, igualitario y utilizable por todos los ciudadanos. Pero, al pasar por alto que todas estas cualidades ficticias que asumimos como oportunas ya no tienen la exclusividad de nuestros deseos como ciudadanos, y, sobre todo, al no dar la suficiente importancia a los caminos de “subversión” que ya abrimos en nuestro día a día como tales, convertimos a ese/el espacio público en algo que parece que podemos definir, ordenar y reordenar para acoplarlo a nuestras aspiraciones ideológicas de forma global.

Así pues, específicamente, los espacios urbanos identificables con las ideas dominantes sobre el concepto “público”, podrían ser problematizados como excesiva y homogéneamente “municipales”. Y esto quiere decir que el nivel de codificación que se produce en una gran parte de las intervenciones urbanas dificulta cuando no directamente impide su posterior apropiación por parte de muchos ciudadanos que, en consecuencia, hemos ocupado una serie de lugares que ya llevan tiempo asomando la cabeza por los discursos urbanísticos (márgenes, periferias, terrains vagues, no-lugares, “vacíos” urbanos, ciudad genérica, etc.). Unos lugares que, aunque por ahora sólo nos hayan interesado para definirlos y buscar las maneras de intervenir sobre ellos (la clásica falta de humildad arquitectónica…), entendemos que serán unas de las fuentes de referencias fundamentales para los inventos urbanísticos del futuro.

Esto no significa que el espacio público no funcione completamente. “Simplemente” implica que, en las condiciones actuales, la ‘línea evolutiva’ de los espacios públicos municipales se ha quedado muy rezagada en comparación a las formas de comunicación, organización y producción de los seres humanos. Es decir, que hoy por hoy, el uso de estos espacios públicos para una gran parte de ciudadanos, con y sin papeles, es muchas veces impensable porque no nos sentimos con la posibilidad de manipularlos para adecuarlos a nuestros deseos y actividades colectivas.

Esto tampoco quiere decir que las administraciones públicas no deban seguir construyendo espacios públicos, sino que igual que su hibridación con el mercado ha producido unas determinadas maneras de construir dichos espacios, también parece necesario inventar otras fórmulas de intervención menos mediadas y más proclives a acoger grados de privacidad y manipulación ciudadana diferenciados.

3 – ¿CÓMO LO CAMBIARÍAS? (SOLUCIONES)

En realidad, no estamos seguros de si se trata de cambiar algo o de posibilitar la introducción de todo tipo de prácticas vitales en el espacio urbano. Para ello, a parte de la experimentación acrítica, que, queramos o no, siempre va a representar una vía de posibilidad para la aparición de nuevos usos sociales en el espacio urbano -aunque sea de forma casual-, o de la participación/apoyo disciplinar a las reclamaciones de justicia que reproducen por todas las ciudades una multitud de colectivos y organizaciones sociales de todo tipo, entendemos que quizás sea el momento de:

>>> Ampliar las tipologías de espacios públicos distorsionando sus cualidades locales en múltiples planos: desde las fórmulas de construcción y gestión, a las formas, las materialidades, las posibilidades de manipulación, etc. Y esto pasa por poner en crisis tanto los conceptos arquitectónico-urbanísticos que se suponen asumidos por ‘el sistema’ (obsesión por la seguridad, tendencia al control, higienización material, privatización, etc.) como las metáforas-que-se-han-quedado-en-eso (“participación” ciudadana, “sostenibilidad” social, “calidad” constructiva, etc.), de las que hablamos constantemente, pero en las que aún no hemos profundizado desde diversos posicionamientos (políticos o disciplinares) los que mantenemos una actitud crítica frente a las formas de construcción de lo público en la actualidad.

>>> Construir herramientas para aprender de la realidad, es decir, que conviertan en una simple opción más los discursos hegemónicos desde el punto de vista cultural, político y económico para, una vez reconocidos en dicha realidad los procesos no mediados que constituyen las líneas de fuga de lo establecido, poder destilar referencias y estrategias de todo tipo para construir espacios y territorios donde los ciudadanos podamos acceder a formas de emancipación más diversificadas y subjetivables.

>>> En un contexto que marca una nítida separación entre los constructores de lo público y sus usuarios, además de buscar las problemáticas que podamos detectar en el espacio público “para nosotros”, quizás también podamos buscar las “problemáticas” para los propios promotores de cada una de las intervenciones que lo componen. Hemos perdido de vista la consideración de los “errores” urbanísticos como una fuente inagotable de experimentación gratuita de la que sólo falta ser capaces de extraer algún tipo de “resultados”. Es decir, buscando en aquellos acontecimientos o procesos de uso social de lo urbano, puestos en marcha sin intención por parte de los promotores de cada intervención urbana (infraestructuras, formas urbanísticas, normativas municipales, etc.) deberíamos ser capaces de encontrar, de vez en cuando y por casualidad, estrategias urbanas convertibles en herramientas para un otro “urbanismo”, al igual que ha sucedido siempre en los procesos científicos, que igual que logran objetivos pretendidos de antemano, también producen continuamente descubrimientos “por error”.

>>> Poner en crisis a través de pequeños proyectos urbanos los ideales de lujo vinculados en exclusividad a determinadas formas, materialidades y objetos funcionales con los que construimos lo público. Y no se trata sólo de cambiar el granito por el acero corten, poner bancos rectangulares de hormigón o farolas fotovoltaicas; se trata de reflexionar sobre las diferencias cualitativas de estos conceptos en términos de uso. Y esto puede significar, entre otras cosas, construir las narrativas de la dignidad de las formas bastardas, de las materialidades precarias o de las tecnologías manipulables de fácil reciclaje.

>>> Expandir nuestras formas de interpretación de lo social de forma que podamos experimentar discursos urbanísticos capaces de incluir la bibliografía de Traficantes de Sueños o lo sublime de un centro social okupado, tanto como la “lugaridad” de un McDonald´s o las aspiraciones de cualquier persona que sólo se considera como tal a través de un avatar virtual.

>>> Por cierto, puestos a experimentar, más allá de las ridículas reclamaciones sobre unas competencias que es muy posible que no nos merezcamos en exclusividad, y como tendemos a acercar la construcción de lo público a la “participación” ciudadana, para empezar podríamos abrir su diseño a otras disciplinas y colectivos, que, por supuesto, también tienen un imaginario capaz de trascenderse en formas urbanas; …a las que, hoy por hoy, las diferentes y omnipresentes capas de legalidad ya le generarían de forma semiautomática una realidad constructiva sin necesidad de arquitectos.

4 – ¿QUÉ PAPEL PUEDEN JUGAR LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS EN ESE CAMBIO? (ESPACIO HÍBRIDOS)

La cuestión tecnológica nos interesa principalmente desde dos puntos de vista:

>>> El deseo subyacente.

Aunque es evidente que la ampliación de las posibilidades para lo público pasa también por la hibridación tecnológica, entendemos que lo más relevante para la arquitectura-urbanismo es entender que los cambios y creaciones surgidas en los últimos años a través de medios tecnológicos como internet son también una llamada de atención sobre las actividades y deseos que ya teníamos latentes como ciudadanos, y que, por ahora, se han canalizado únicamente a través de determinadas tecnologías emergentes, no sólo por sus indiscutibles cualidades, sino también por la falta de espacios urbanos que las posibiliten en la ciudad.

La cuestión es pues entender cuáles son los conceptos y procesos que generan la aparición de tecnologías que los posibiliten, y preguntarnos directamente cuáles de las actividades que se han digitalizado o que ya surgieron desde lo virtual podrían tener cabida en la ciudad. Desde este punto de vista, la arquitectura debería ser capaz no sólo de emplear de una manera ‘vanguardista’ o ‘democratizadora’ todas estas nuevas oportunidades tecnológicas, sino de servir como proveedora de ideas para la producción de espacios que posibiliten en la ciudad los procesos sociales que por ahora sólo son viables a través de los medios de comunicación digitales.

>>> La variación “de 0 a 100”.

Mientras la e-democracia y demás teorías que sitúan a lo virtual como mecanismo definitivo para alcanzar la participación directa y la emancipación general nos parecen un poco ingenuas, lo que está claro es que en el espacio público circulan y cohabitan un número y tipo cada vez mayor de tecnologías.

Y esto implica que ya es hora de empezar a entender a los dispositivos tecnológicos como una realidad integrante de la ciudad en las mismas condiciones de dignidad y responsabilidad, no sólo que los equipamientos deportivos o las aceras, sino que el soleamiento o las formas urbanas. Es decir, lo importante es que la tecnología es un actor público, y por tanto nuestra relación con la misma se amplía a muchos planos y posiciones, de acercamiento y de distanciamiento.

Esto conlleva imaginar gradaciones de ‘hibridación’ tecnológica que vayan desde las derivas cibernéticas experimentales que empiezan a suponer una vía de investigación importante para el pensamiento urbanístico, o las fantasías del control ambiental o securitario que ya reproducen el mercado y las administraciones públicas en el espacio urbano contemporáneo, hasta las barreras a la hipertecnificación espacial que también podríamos inventar desde la arquitectura.

Pensar en la tecnología como parte integrante y discutible (política) de lo urbano nos daría la posibilidad de entendernos inmersos en controversias socialmente relevantes: desde lo ¿100%? tecnológico hasta los momentos-lugares de apagón total, y todas las consecuencias sociopolíticas que esto conllevaría…

La interrupción proyectada de la cobertura telefónica, la presencia de ondas electromagnéticas perjudiciales para la salud, el acceso a internet a través de Wi-Fi, la existencia de tomas libres de electricidad autogenerada, los dispositivos-interfaz entre el mundo físico y el virtual, o la presencia de algún tipo de tecnología para expresar públicamente las opiniones, críticas o deseos ciudadanos (y no-humanos…), son cualidades que definen como lugares a determinados puntos de lo urbano, y que por lo tanto se encuentran dentro de nuestro campo de intereses y herramientas para construir los diferentes tipos de ámbitos públicos que requiere la ciudad.

OTRAS ENTREVISTAS:

> Eduardo Serrano
> Fabien Girardin / liftlab.com
> José Luis de Vicente
> José Pérez de Lama / hackitectura.net
> Manu Fernandez / ciudadesaescalahumana.org
> Mª José Miralles Jordá
> Paco Gonzalez / radarq.net
> Xiao Varela / rede.blogaliza.org

2 comentarios

La ciudad al habla… ¿hay alguien ahí?

“PROBLEMAS” = “PROBLEMAS” No parece haber ningún motivo para entender que los “problemas” de la arquitectura-urbanismo no sean los mismos que los generales del ser humano. Si como dicen diversas teorías nos encontramos en algo parecido a una “era de la comunicación”, y con todas las reservas de desconocer hasta qué punto puede ser esto un panfleto turístico para nosotros mismos como sociedad, no parece sensato obviar la relevancia para la arquitectura de investigar las relaciones entre la ciudad, la comunicación, la opinión pública y la democracia, más allá del paradigma tecnológico que se plantea como “solución” definitiva.

En la actualidad, y sin la ayuda de los arquitectos-urbanistas, el espacio público ya se expresa continuamente, pero ¿acaso no podemos hacer más “plausible” este derecho ciudadano? Este documento parte de la hipótesis de que una de las acciones necesarias para ampliar la democracia y hacer de la ciudad un modelo de cohabitación más justo y problemático, más accesible y crítico, es poner en escena nuevos modelos de expresión ciudadana que ensanchen las posibilidades de creación de opinión pública en el ridiculizado campo del espacio público “real”.

>>> seguir leyendo… [.pdf]

>>> “La ciudad al habla… ¿hay alguien ahí?” es un texto escrito para el libro: Habitares. Las ciudades de los ciudadanos (Ed. Andar Quatro, Santiago de Compostela, 2008), donde fue publicado como contribución a la primera fase de un proyecto de investigación sobre los usos ciudadanos del espacio urbano, coordinado por Luciano G. Alfaya y Patricia Muñiz, y desarrollado por varios de nosotros y otros arquitectos e ingenieros entre octubre y noviembre de 2008.

Comments are off for this post

¡extra! ¡extra! ¡LA DIVERSIDAD PUEDE SER UN PARÁMETRO URBANÍSTICO OPERATIVO!

blog-extra_extra-20081023.jpg

> Las narraciones colectivas que producimos como sociedad acerca del espacio urbano son de ese tipo de representaciones indirectas de la diversidad a las que no parecemos atender demasiado como urbanistas. Si nos fijamos en las películas y documentales inevitablemente “ambientados” en la ciudad y partícipes de ella, nos damos cuenta de que ya hemos narrado modos de vida asociados a casi todas las configuraciones urbanísticas más o menos reconocibles, desde polígonos “periféricos” o ensanches, hasta ciudades históricas o barrios chabolistas, así como a todo tipo de situaciones más bien difusas o ambiguas a la par que completamente urbanas. Desde luego, parece que la humanidad puede surgir de forma sublime y patética en cualquier configuración espacial, pero la realidad es que la “urbanidad”, la vida social en el espacio público, es un concepto que aún se debate entre su manifestación diferenciada en cada uno de estos modelos, y su desarrollo muchas veces completamente al margen de lo “planificado” en su momento.

> seguir leyendo…

Comments are off for this post

next page »